Abandonados al frío: ayudamos a los refugiados a sobrevivir al duro invierno

Rasha*, de siete años, sostiene una manta que Oxfam ha proporcionado a su familia como parte de una iniciativa para la distribución de artículos para el invierno entre 400 familias en Irak . Foto: Sam Tarling/Oxfam
Rasha*, de siete años, sostiene una manta que Oxfam ha proporcionado a su familia como parte de una iniciativa para la distribución de artículos para el invierno entre 400 familias en Irak . Foto: Sam Tarling/Oxfam

A medida que el invierno se abre camino, personas migrantes y refugiadas en Europa y Oriente Próximo se enfrentan a las frías temperaturas. Muchas sobreviven en tiendas de campaña o refugios provisionales con apenas servicios básicos a su disposición. En Grecia, Serbia, Jordania e Irak, desde Oxfam estamos distribuyendo artículos esenciales para ayudar a estas personas a afrontar el duro invierno.

Grecia

De acuerdo con el Gobierno griego, en Grecia hay cerca de 63.000 personas migrantes (entre ellas, personas refugiadas). Más de 15.500 se encuentran en las islas donde los centros de acogida apenas tienen capacidad para acomodar a 8.000 personas. 

Allí, las temperaturas han caído por debajo de los 0 °C, mientras en el norte del país han alcanzado los 15°C bajo cero. También en las islas, miles de personas viven en tiendas de campaña, edificios abandonados y contenedores.

En la región de Epiro (en el noroeste de Grecia), durante las últimas semanas el personal de Oxfam ha trasladado a refugiados que se cobijaban en tiendas de campaña a alojamientos más seguros. Desde Oxfam también hemos adquirido e instalado calentadores eléctricos y de agua. 
Hemos arreglado tejados, ventanas y puertas para que los edificios en los que se refugian estas personas estén mejor aislados, y hemos comprado generadores por si se producen cortes de electricidad. Asimismo, hemos distribuido sábanas , alfombras y secadoras de ropa  entre las familias, y les estamos proporcionando dinero en efectivo.

Hemos arreglado tejados, ventanas y puertas para que los edificios en los que se refugian estas personas estén mejor aislados, y hemos comprado generadores por si se producen cortes de electricidad. Asimismo, hemos distribuido sábanas , alfombras y secadoras de ropa  entre las familias, y les estamos proporcionando dinero en efectivo.

Serbia

De las 7.500 personas migrantes y refugiadas que, según ACNUR, permanecen en Serbia, cerca de 1.200 (entre ellas, muchos menores no acompañados) duermen en barracones abandonados y edificios vacíos de Belgrado. Muchos más se encuentran expuestos a los elementos a la espera de cruzar la frontera con Hungría.

Muchas personas duermen sobre cartones sin ropa de abrigo adecuada y hay una sola tubería para suministrar agua a 1.200 personas. Todo se encuentra cubierto de suciedad y polución debido al humo de los fuegos que arden continuamente en un intento por conservar el calor. Mientras, la sarna y los piojos proliferan.

El personal médico ha informado de casos de hipotermia, congelación y desnutrición. En Horgos y Kelebjia, en la frontera con Hungría, muchas personas permanecen en dos campos improvisados en condiciones inhumanas, sin tiendas o instalaciones de agua y saneamiento adecuadas.

Desde Oxfam hemos puesto en marcha una respuesta de emergencia para ayudar a las personas que se refugian fuera de las zonas oficiales y que se encuentran, por tanto, "fuera del sistema".

1.600 personas recibirán ropa de abrigo, colchones, sacos de dormir, gorros, guantes, bufandas, calzado de invierno, ropa interior y calcetines térmicos. También distribuiremos en Horgos y Kelebjia kits para ayudar a 400 personas que duermen a la intemperie a la espera de cruzar la frontera hacia Hungría.

Jordania

Muchas familias sirias y jordanas están teniendo dificultades para afrontar el invierno debido a los escasos recursos y oportunidades de empleo disponibles. El coste de mantener una casa caliente durante los meses más fríos excede las posibilidades de muchas familias. Para ayudarles a afrontar el invierno, desde Oxfam hemos distribuido 600 kits de invierno.

Cada kit contiene un calentador a gas, una bombona de gas y una pequeña cantidad de dinero para garantizar que puedan rellenar la bombona durante los largos meses de invierno. Muchas personas han afirmado que esta es la forma más práctica en la que podemos ayudar a las familias a mantenerse al abrigo a pesar de las dificultades económicas que padecen. 

Ali Hayyan, de 33 años, es un refugiado sirio que vive en Zarqa (Jordania), padre de tres niñas pequeñas. En Siria trabajaba como profesor de árabe. 

En 2013, Ali huyó junto a su mujer y sus hijas de Homs para refugiarse en Jordania. La familia permaneció durante un breve período de tiempo en el campo de Za’atari antes de trasladarse a una comunidad local más cercana al resto de sus familiares. 

"Como refugiados tenemos muchos problemas, especialmente al no poder encontrar un trabajo. Uno de esos problemas es el frío invierno", señala Ali. 

Rania, de 34 años, y su marido Ahmad, de 32, son jordanos. Viven junto a sus seis hijos en condiciones muy precarias en una zona denominada Shweh. 

Desde Oxfam hemos ayudado a la familia reparando su hogar y proporcionándoles medios para mantenerse al calor a pesar del frío. 

"El tejado estaba en muy malas condiciones. El agua entraba en la casa y no podíamos dormir, especialmente durante el frío invierno. Gracias a la ayuda de Oxfam, nuestra situación ha mejorado", afirma Rania.

Irak

Los niños se mantienen al calor quemando basura en el exterior de la casa desde la que Oxfam distribuye mantas y kits con pañales, compresas, lámparas solares, ropa interior de mujer y mosquiteras entre 400 familias en West Owsija, un pequeño pueblo cercano a Qayyarah, que estuvo en manos del ISIS entre agosto de 2014 y septiembre de 2016.

Muchas de las familias que fueron desalojadas cuando las fuerzas iraquíes retomaron el control hace tres meses han vuelto a sus hogares, pero las infraestructuras son insuficientes y las condiciones muy precarias, especialmente durante el corto pero duro invierno iraquí.

El conflicto ha destruido numerosas casas, negocios y escuelas y, sin acceso a medios de vida, muchas personas han agotado sus recursos y se han endeudado. Sin ingresos, los mercados ya no funcionan y pocas familias tienen alimentos suficientes para comer. Incluso cuando hay alimentos disponibles, no todo el mundo puede permitírselos.

Ayúdanos a seguir ayudando a los refugiados a afrontar este duro invierno.​ Haz un donativo.

* El nombre se ha modificado para proteger la identidad.​