Crisis en la cuenca del lago Chad: desarrollar la resiliencia desde el total abandono

Andrew fue seleccionado para participar en el programa de Oxfam para la provisión de dinero en efectivo a familias en situación de gran vulnerabilidad. Fotografía: Tom Saater/Oxfam
Andrew fue seleccionado para participar en el programa de Oxfam para la provisión de dinero en efectivo a familias en situación de gran vulnerabilidad. Fotografía: Tom Saater/Oxfam

Andrew es un agricultor de Pulka, en el estado de Borno (Nigeria), que en 2012 se vio atrapado de la noche a la mañana en un conflicto con Boko Haram y otros grupos armados, por culpa del cual perdió la parte inferior de sus dos brazos. Este orgulloso padre de familia, con cuatro mujeres y 17 hijos e hijas, también perdió todo su ganado, que los grupos armados le robaron.

"Nuestros problemas comenzaron hace cinco años, cuando huimos a Camerún en busca de protección. Cuando volvía al pueblo tras mi familia me detuvieron y ataron. Finalmente, Andrew fue liberado, pero las heridas de sus brazos eran muy graves y tuvieron que amputarle la parte inferior de ambos. Consiguió volver a su hogar, donde pronto se dio cuenta de que le habían robado los 75 sacos de sorgo que había dejado allí al huir. "He vendido todo lo que tenía porque no tengo medios para sacar adelante a mis hijos. Ya he perdido a dos de ellos por culpa del hambre y el sufrimiento".

 Antes de que el conflicto armado estallara, Andrew era un agricultor a gran escala que obtenía una media de 200 sacos de algodón, fréjoles y sorgo para consumo doméstico y comercial. Ahora ya no puede trabajar. Fotografía: Tom Saater/OxfamAntes de que el conflicto armado estallara, Andrew era un agricultor a gran escala que obtenía una media de 200 sacos de algodón, fréjoles y sorgo para consumo doméstico y comercial. Ahora ya no puede trabajar. Fotografía: Tom Saater/Oxfam​

Andrew, que ahora tiene 40 años, es una de las personas con las que Oxfam trabaja en el marco de su programa Unconditional Cash Program. Gracias a este programa de distribución de dinero en efectivo, los habitantes de Pulka y otras comunidades damnificadas reciben apoyo directo, además de apoyo al desarrollo de las infraestructuras locales. En total, 600 personas participan en iniciativas de rehabilitación de los sistemas de saneamiento comunitarios y del medio ambiente a cambio de dinero en efectivo. Las 100 personas en situación de mayor vulnerabilidad, entre las que se encuentran Andrew y su familia, reciben dinero en efectivo sin necesidad de cumplir con ninguna condición específica.

Andrew utiliza el dinero para comprar semillas para cultivar alimentos, pero teme por su seguridad puesto que el año pasado un grupo armado atacó a varios agricultores y se llevaron la mayor parte de la cosecha.

Dos niñas en un punto de suministro de agua de Oxfam en Maiduguri, cerca de Pulka (estado de Borno). Fotografía: Tom Saater/OxfamDos niñas en un punto de suministro de agua de Oxfam en Maiduguri, cerca de Pulka (estado de Borno). Fotografía: Tom Saater/Oxfam​

"Mis mujeres no han tenido que cultivar la tierra ni ir a por agua en los últimos 20 años porque era yo quien lo hacía. Ahora pasan todo el día trabajando los campos".

A pesar de haber pasado por tanto, Andrew y su familia han aprendido a adaptarse a las dificultades y ahora su capacidad de recuperación ante las crisis es mayor. Trabajan muy duro para cultivar lo poco que pueden y todos sus hijos estudian, aunque la mayoría de las escuelas de Pulka están en la ruina.

Andrew explica que algunos miembros de su comunidad ya ayudaron a su familia antes de que las organizaciones pusieran en marcha programas de ayuda. Está muy agradecido a Oxfam y a otras organizaciones que están ayudándoles.

Ayúdanos a responder a la crisis de desplazados que más rápidamente se agrava en África

Desde Oxfam trabajamos en la zona de Pulka desde febrero de 2017 mejorando el limitado acceso a agua apta para el consumo, construyendo letrinas e instalaciones de aseo, distribuyendo productos básicos como garrafas y llevando a cabo actividades de promoción de la salud.

Aunque nuestros equipos hacen cuanto pueden para proporcionar el agua necesaria, no nos es posible proporcionar más de cinco litros por persona y día, muy lejos de los 15 litros que suponen la cantidad mínima diaria por persona según los estándares humanitarios.

Durante los últimos tres meses, casi 10.000 personas han llegado a Pulka desde otras zonas cercanas y Camerún, siguiendo las instrucciones del Gobierno a pesar de que las organizaciones humanitarias han advertido de que la situación es precaria e insegura. No obstante, debido a la frágil situación de seguridad, no se prevé que las personas desplazadas puedan volver a sus hogares en un futuro cercano.

Desde Oxfam estamos proporcionando un apoyo vital, pero necesitamos tu ayuda para evitar que esta crisis se convierta en una catástrofe.