Hombres y chicos desaparecidos. La tragedia oculta de Nigeria

Desde el inicio del conflicto en 2009, miles de hombres y jóvenes han sido secuestrados o asesinados por Boko Haram en el noreste de Nigeria. Foto: Sam Tarling/Oxfam
Desde el inicio del conflicto en 2009, miles de hombres y jóvenes han sido secuestrados o asesinados por Boko Haram en el noreste de Nigeria. Foto: Sam Tarling/Oxfam

El motivo por el que el mundo entero conoce el conflicto que está asolando el noreste de Nigeria son las 276 chicas que Boko Haram secuestró en una escuela de Chibok en 2014. El drama de las chicas desaparecidas dio lugar a una campaña nacional e internacional que consiguió que #BringBackOurGirls ("Devolvednos a nuestras chicas", en español) se convirtiera en tendencia en las redes sociales. La indignación era unánime. Pero el tiempo pasó y, a pesar de que las chicas seguían desaparecidas, la campaña y la cobertura mediática fueron menguando. A mediados de 2017, 82 de las chicas de Chibok fueron liberadas, pero a día de hoy la mayoría continúa en cautividad.

Sin embargo, más allá de los titulares y de la tormenta mediática en las redes sociales por las chicas de Chibok, otra tragedia estaba aconteciendo: la desaparición, detención y asesinato de hombres y chicos jóvenes. Desde el inicio del conflicto en 2009, miles de hombres y jóvenes han muerto a manos de Boko Haram en el noreste de Nigeria. Quienes han sobrevivido al horror, normalmente hombres y adolescentes en edad de combatir, han sido capturados y llevados al bosque de Sambisa y otras áreas remotas donde se encuentran las bases del grupo armado para ser entrenados como combatientes o servir como milicianos. Nunca más se ha vuelto a saber de ellos.

Hassan (nombre ficticio), de 35 años, recorre con sus hijos las tierras alquiladas que cultiva a las afueras de Maiduguri (Nigeria). Foto: Sam Tarling/OxfamHassan (nombre ficticio), de 35 años, recorre con sus hijos las tierras alquiladas que cultiva a las afueras de Maiduguri (Nigeria). Antes de abandonar su ciudad por temor a los ataques de Boko Haram, Hassan era un próspero agricultor. Foto: Sam Tarling/Oxfam

Bana, de 35 años y madre de cuatro hijos, se ha visto obligada a dejar su casa por el conflicto y actualmente vive en una comunidad de acogida en Maiduguri. Recuerda vívidamente el día en el que Boko Haram saqueó su pueblo. "Boko Haram atacó mi pueblo. Quemaron la casa de mi vecino y luego vinieron a la nuestra. Me dijeron que saliera de la casa con mis hijos y la quemaron con mi marido dentro. Se llevaron a las mujeres y a los niños y niñas, y mataron a todos los hombres".

Los medios de comunicación no recogen las historias de los hombres y los chicos que han muerto durante el conflicto, pero las mujeres que actualmente viven en los campos de desplazados las recuerdan claramente. Las investigaciones de Oxfam sobre la crisis en el noroeste de Nigeria revelan que, además de unos alarmantes niveles de violencia contra las mujeres, muchos hombres son secuestrados, detenidos o asesinados. Esto explica la enorme disparidad entre el número de mujeres y de hombres en los numerosos campos para personas desplazadas. En una encuesta sobre protección que Oxfam llevó a cabo en las comunidades afectadas por la violencia el año pasado, se detectó que Boko Haram ha asesinado a un 41% más de hombres y chicos que de mujeres y chicas. Esta cifra es aún mayor entre los adultos (77%).

Campo de desplazados de Muna Garage a las afueras de Maiduguri. En este campo más de 30 mil personas buscaron refugio huyendo de la violencia de Boko Haram. Photo: Pablo Tosco/Oxfam Campo de desplazados de Muna Garage a las afueras de Maiduguri, en el noreste de Nigeria. En este campo más de 30 mil personas buscaron refugio huyendo de la violencia de Boko Haram. Photo: Pablo Tosco/Oxfam

Desgraciadamente, esta tragedia no se limita a las acciones de Boko Haram. Las muertes y desapariciones continúan bajo la denominada "protección contra la violencia" que ofrecen las fuerzas de seguridad nigerianas. En el marco de la lucha contra Boko Haram, los hombres y los chicos son blanco directo del ejército, que lleva a cabo arrestos arbitrarios, detenciones ilegales e incluso asesinatos con el pretexto de garantizar la seguridad.

De acuerdo con Amnistía Internacional, desde 2009 las fuerzas militares nigerianas han arrestado de forma arbitraria a más de 20.000 personas, la mayoría de ellas hombres y chicos jóvenes, sin tener motivos de sospecha y sin efectuar una investigación adecuada. La mayoría de los detenidos no pudo ponerse en contacto con su familia o con un abogado y sufrió torturas durante su detención. Amnistía Internacional también ha denunciado que más de 7.000 hombres y chicos han muerto durante su arresto como consecuencia de "la sobrepoblación de los centros de detención, el hambre, la deshidratación y las enfermedades". Además, 1.200 hombres han perdido la vida en ejecuciones extrajudiciales. 

Un niño con una pierna ortopédica frente a su refugio, campo de Muna Garage. Photo: Pablo Tosco/OxfamUn niño con una pierna ortopédica frente a su refugio, campo de Muna Garage. Photo: Pablo Tosco/Oxfam

Zahra, una mujer de 40 años que huyó de su casa después de que el ejército asolara su pueblo, no sabe qué le ha ocurrido a su marido. "El ejército volvió y se llevó a todos los hombres y chicos entre los 15 y los 30 años. Los llevaron a los barracones de Giwa (Maiduguri)", cuenta. "Mi marido nunca volvió. No sé si los militares lo mataron, si murió durante el arresto o si sigue vivo".

El Gobierno de Nigeria es responsable de garantizar la seguridad y protección de la población civil, tanto de los ataques de los grupos armados como de su propio ejército. Sin embargo, la realidad es muy diferente para los hombres y los chicos que viven bajo la amenaza tanto de los grupos armados como de las fuerzas militares, obligándolos a esconderse.

Un grupo de chicos juega al fútbol mientras el sol se pone tras el humo de las hogueras del campo para personas desplazadas en el barrio de Kushari, en Maiduguri (capital del estado de Borno). Foto: Sam Tarling/OxfamUn grupo de chicos juega al fútbol mientras el sol se pone tras el humo de las hogueras del campo para personas desplazadas en el barrio de Kushari, en Maiduguri (capital del estado de Borno). Foto: Sam Tarling/Oxfam

El ejército debe adoptar procesos de investigación que garanticen el respeto de los derechos humanos y ofrezcan protección a los hombres y chicos inocentes. Las personas sospechosas de apoyar a Boko Haram deben ser retenidas en condiciones humanas y su proceso de investigación debe ser riguroso, seguido de un proceso judicial legal y transparente que fomente las rendiciones. Quienes han sido acusados erróneamente deben ser liberados.

Las trágicas historias de los hombres y chicos atrapados en el fuego cruzado entre Boko Haram y las fuerzas de seguridad han pasado desapercibidas y, sin embargo, esta crisis continúa afectando a miles de hombres y mujeres. Así como la opinión pública nigeriana y la comunidad internacional exigimos conocer el paradero de las chicas de Chibok, también deberíamos preguntarnos dónde están los padres, hijos, maridos y hermanos desaparecidos.

Cómo puedes ayudar

Años de conflicto entre las fuerzas gubernamentales y el grupo armado Boko Haram en la región del lago Chad (África occidental) han provocado la crisis humanitaria más devastadora del mundo.

Desde Oxfam estamos proporcionando ayuda urgente a las personas que más lo necesitan en los países afectados. Bríndanos tu ayuda para que podamos responder a la enorme magnitud de esta crisis.