La vida en el campo de refugiados Za'atari, la cuarta ciudad más grande de Jordania

Una doctora sostiene a un recién nacido en la maternidad del hospital de Za'atari, Jordania.
Una doctora sostiene a un recién nacido en la maternidad del hospital de Za'atari, Jordania.

El campo de refugiados de Za'atari campos acoge a más de 80.000 personas que se han visto obligadas a huir de la guerra en Siria. Más de la mitad son niños. Fue abierto en 2011 y a día de hoy es la cuarta ciudad más grande de Jordania en número de habitantes, lo que supone un enorme reto a nivel de infraestructuras y servicios. 

Un grupo de niños practica el lavado de manos en una de las instalaciones de higiene y saneamiento construidas por Oxfam. Además de mejorar los sistemas de agua y alcantarillado, estamos facilitando buenas prácticas de higiene para evitar enfermedades.  

Trabajamos actualmente en tres de los doce distritos de Za'atari. Proporcionamos agua potable, letrinas y duchas, centros comunitarios y llevamos a cabo programas de promoción de la higiene y recogida de residuos que benefician a más de 25.000 residentes.

También  estamos liderando con UNICEF y otras agencias un gran proyecto para  instalar una red de tuberías en todo el campo que garantizará el acceso de toda la población a agua potable. Cuando la red esté terminada, será la más grande que se haya construido en un campo de refugiados. 

Sham tiene sólo unas pocas hora de edad, y en el momento de la foto era el residente más joven de Za'atari.

La vida continúa en el campo, los bebés nacen y algunos niños y niñas van a la escuela. 

Siria, de diez años, y Hassan, de cuatro, caminaron durante casi 12 horas para cruzar la frontera entre Siria y Jordania. Ahora viven en Za'atari con su madre.

Lo que en un principio parecía temporal se está convirtiendo en permanente. Za'atari es ahora una ciudad en toda regla. Sus habitantes no ven una solución al conflicto a corto plazo, por lo que tienen que buscar la manera de encontrar trabajo y mantener a sus familias. Muchos refugiados sobreviven con la escasa ayuda humanitaria que les llega o trabajando ilegalmente. Y la situación aún es peor para los refugiados que viven fuera de los campos, que son la mayoría.

El mar de tiendas en Za'atari se extiende hacia el horizonte.

Jordania se encuentra desbordada demográfica y financieramente por los 650.000 refugiados que acoge tanto dentro como fuera de los campos. Como país anfitrión, se estima Jordania gastará 870 millones de dólares al año en apoyar a los refugiados sirios. Si le tratamos como a un donante tradicional, podemos decir que Jordania ha contribuido en un 5.622% de su “cuota justa”.

Jamal nos muestra uno de sus pájaros.

Jamal y sus siete hijos huyeron de Siria hace tres años. Lo dejaron todo atrás y hoy sólo tienen en propiedad una bandada de pájaros.

Jamal colaboró como voluntario con Oxfam antes de que se le ofreciera la oportunidad de trabajar con nosotros como repartidor de agua.

Proporcionar apoyo vital para los millones de personas afectadas por este devastador conflicto es esencial, pero no es suficiente. Desde su inicio, hace más de cuatro años, hemos hecho campaña y realizado labores de incidencia política en pro de una solución política, sostenible e inclusiva al conflicto. Así, continuamos exigiendo un alto al fuego y que todas las partes de este conflicto detengan toda transferencia de armas y garanticen el acceso humanitario.

Fotos: Tom White / Oxfam