Rediseñar el sistema humanitario: el poder del liderazgo local

Miguel Siesquen, limpia unas tuberías de agua compradas para utilizar en caso de emergencia por inundaciones.
Miguel Siesquen, limpia unas tuberías de agua compradas para utilizar en caso de emergencia por inundaciones. “Es importante fortalecer nuestra capacidad porque somos quienes viven aquí”, afirma.

Desde el tsunami del Océano Índico al tifón Haiyan de las Filipinas, pasando por el largo conflicto en Siria, Oxfam está presente siempre que se produce un desastre que afecta las personas más pobres del mundo. Y, cada vez, las acciones heroicas de la población local, que lucha por proteger y cuidar a sus comunidades, nos conmueven e inspiran. El poder de liderazgo local es clave en estas situaciones. Por este motivo invertimos en desarrollar la capacidad de nuestras organizaciones socias y trabajamos con ellas para que sean más resilientes ante las adversidades.

Desde Oxfam presionamos a los Gobiernosde todo el mundo para que trabajen codo concodo con ellas para, así, reforzar las respuestas humanitarias a nivel nacional y local, y no reemplazarlas o menoscabar sus propuestas.

Conoce las inspiradoras historias de algunos de los  líderes y lideresas locales con los que trabajamos:

Rosario Quispe, desarrollar la resiliencia en el Perú

Rosario Quispe Caceres, vicepresidenta de la organización socia de Oxfam PREDES, habla con un especialista en gestión de riesgos en San Juan de Miraflores.

Rosario Quispe Caceres, vicepresidenta de la organización socia de Oxfam PREDES, habla con un especialista en gestión de riesgos en San Juan de Miraflores.

"Somos las personas que viven aquí. Cuando se produce un desastre tenemos que ser capaces de responder y fortalecer nuestra resiliencia ante futuros desastres", subraya Rosario. "Debemos tener la capacidad de responder de forma inmediata en situaciones de emergencia. Las organizaciones extranjeras pueden ser eficaces y tener muy buenas intenciones, pero que intervengan, nos salve y se vayan no es sostenible".

En Lima (Perú) Oxfam trabaja con comunidades en un elevado riesgo de sufrir inundaciones para mejorar sus sistemas de suministro de agua y saneamiento para situaciones de emergencia.

Proporcionamos capacitación a los miembros de la mesa redonda sobre agua y saneamiento y promovemos la participación de los Gobiernos locales. Como resultado, ahora los líderes y voluntarios locales cuentan con la coordinación necesaria para actuar rápidamente en caso de emergencia.

Marie Alta Jean-Baptiste, fortaleciendo Haití ante posibles desastres

 Anna Fawcus / Oxfam AméricaFotografía: Anna Fawcus / Oxfam América

En Haití destaca la labor de una mujer como ejemplo de liderazgo local ante emergencias.

Marie Alta Jean-Baptiste ha liderado los trabajos para fortalecer la capacidad de preparación y respuesta ante desastres en Haití durante más de 10 años.

En 2004, acababa de comenzar su carrera profesional como funcionaria en el puesto de coordinadora de emergencias cuando se produjo una devastadora inundación que provocó más de 2.000 víctimas mortales. Entonces, la capacidad de preparación ante desastres de Haití se gestionaba de forma centralizada. Para Marie estaba claro que este sistema no era eficaz, por lo que decidió reformarlo totalmente y desarrollar una estrategia basada en la descentralización. Ahora, las comunidades y líderes locales cuentan con las habilidades, herramientas y conocimientos necesarios para actuar rápidamente en caso de emergencia.

"Si ponemos como ejemplo el terremoto y el brote de cólera de 2010, es evidente que hay diferencias importantes en la forma en la que se gestionaron estas crisis. Cuando se produjo el brote de cólera, el Estado dejó claro que seríamos nosotros quienes nos encargaríamos de liderar la respuesta. Tras el terremoto, éramos conscientes de que teníamos que esforzarnos para llevar a cabo una respuesta a nivel local y coordinada".

Marie ha continuado liderando e impulsando cambios, proporcionando apoyo al Gobierno y empoderando a los actores locales.

Sidi Jaquite, fortalecer la confianza y salvar vidas en Guinea-Bissau

 Jane Hahn / Oxfam AméricaSidi (en el centro) habla con el equipo de respuesta inmediata de NADEL en Catio (Guinea-Bissau). El equipo se desplazó hasta comunidades remotas para ayudarles a tomar medidas de preparación contra el ébola. Fotografía: Jane Hahn / Oxfam América

Cuando se produjo el brote de ébola en África occidental en 2014, todas las miradas estaban puestas en Sierra leona, Liberia y Guinea. Pero también Guinea-Bissauy  otros países vecinos estaban paralizados por el miedo.

Con tiempo y dinero, el país podía mejorar su sistema de salud rural y las carreteras principales para prepararse ante un posible desastre. Pero, entonces, Guinea-Bissau no tenía ni tiempo ni dinero. Lo que sí tenía era la total dedicación de la National Association for Local Development (NADEL), una organización socia de Oxfam, y de su dinámico y experimentado director, Sidi Jaquite.

Cuando el ébola apareció en el horizonte, los miembros de los equipos locales modificaron rápidamente sus mensajes para ayudar a las personas a reconocer los síntomas de la enfermedad, a saber qué hacer (y que no hacerlo) si veían a alguien con esos síntomas, y ser conscientes de la importancia de una buena higiene y del riesgo de comer animales salvajes que puedan portar el virus.

En 2015, un estudio dirigido a evaluar la eficacia de esta labor mostró que más del 90% de los participantes conocían todas las medidas de prevención contra el ébola.

Para Sidi la clave del éxito ha sido la confianza: "Hemos trabajado las relaciones y la sensibilización". Algo que solo fue posible gracias a su labor y la de sus equipos.

When Ebola struck West Africa in 2014, all eyes were on Sierra Leone, Liberia, and Guinea, but the neighboring country of Guinea-Bissau was gripped with fear.

Diénaba Diallo, una heroína de la alimentación local en Burkina

 Jacob Silberberg/Oxfam AméricaDiénaba Diallo. Fotografía: Jacob Silberberg/Oxfam América

 "La gente cree que en África no hay nada excepto problemas y hambre. Solo quiero que sepan que también hay personas que trabajan muy duro", dice Diénaba Diallo. "Solo necesitan un poco de ayuda y, entonces, serán capaces de resolver sus propios problemas y combatir el hambre".

Diallo es una activa defensora de los derechos de las mujeres desde1992. Como fundadora de la primera asociación de mujeres de su comunidad, Diallo ayudó a sus miembros a plantar un huerto común, a comprar ganado y a aprender a leer y escribir. "Quería empoderar a las mujeres y que se sintieran realizadas", señala Diallo. Convenció a otras madres de la necesidad de enviar a sus hijos e hijas a la escuela, algo que esta antigua profesora cree esencial para garantizar el futuro de su país.

Oscar Bestes, ayudar a los agricultores a afrontar los efectos del cambio climático en Filipinas

Oscar Bestes, presidente de la escuela agrícola Farmers Field School en su almacén en el pueblo de Bao.Oscar Bestes, presidente de la escuela agrícola Farmers Field School en su almacén en el pueblo de Bao.

A finales de enero de 2016, el Gobierno provincial de Cotabato del Norte, en Mindanao (Filipinas), declaró el estado de desastre debido a una grave sequía atribuida a El niño que afecto a la mayor parte de esta región productora de alimentos.

"Yo tenía 10 años cuando se produjo la última sequía", recuerda Oscar Bestes, de 56 años y presidente de la escuela agrícola Farmers Field School en el pueblo de Bao. "Mi familia no tenía nada. Sobrevivimos aprendiendo a cocinar y comer buli (una variedad salvaje de palmito). No quiero volver a pasar por eso".

A través de un proyecto que cuenta con el apoyo de Oxfam, Oscar ha animado a sus compañeros agricultores a prepararse para el peor de los escenarios y fortalecer su resiliencia ante los efectos del cambio climático. Mientras nos enseña su almacén en el que ha hecho acopio de alimentos para cuatro meses, nos explica: "Si no fuese por la escuela, donde hemos aprendido sobre los efectos de El Niño, estaríamos mucho peor de lo que estamos ahora. Hemos aprendido la importancia de garantizar nuestra propia seguridad alimentaria en tiempos de incertidumbre".

Invertir en el liderazgo local es clave

En todo el mundo, líderes y lideresas locales se preparan y protegen a sus comunidades ante posibles desastres humanitarios. Sin embargo, cada año menos de un 2% de la ayuda humanitaria destinada a emergencias se utiliza para apoyar la labor de las organizaciones humanitarias locales.

Desde Oxfam hacemos  un llamamiento para que se inviertan más recursos en capacitara los y las especialistas locales del ámbito humanitario para, así, promover una respuesta humanitaria coordinada ante desastres, conflictos y otras crisis.