China

Women sewing

China fue el primer país en alcanzar el objetivo de las Naciones Unidas de reducir a la mitad el número de personas en extrema pobreza. A pesar de su rápido crecimiento económico, y de acuerdo con los estándares globales, en 2015 el número de habitantes de China que vivían sumidos en la pobreza extrema representaba el 7% de la población pobre del mundo. Actualmente, en las zonas rurales aún hay más de 70 millones de personas que viven por debajo de la línea de la pobreza nacional (menos de 2.300 yuanes al año).

Las causas de la pobreza en China son diversas y complejas. En la actualidad, la población pobre está cada vez más dispersa y se distribuye, principalmente, entre 14 zonas rurales. En algunas de estas zonas, el cambio climático y los desastres naturales han tenido un gran impacto en la industria agrícola y los medios de vida de las familias agricultoras. El crecimiento de la riqueza y la desigualdad de ingresos, especialmente entre las zonas rurales y las urbanas, también ha contribuido a agravar la situación.

Millones de habitantes de las zonas rurales están emigrando hacia las ciudades en busca de medios de vida más prósperos pero, sin embargo, a menudo sufren discriminación en el mercado laboral y afrontan diversas dificultades consecuencia de políticas injustas. Estos trabajadores migrantes y sus hijos (que no siempre emigran a las ciudades con sus padres, sino que se quedan en sus pueblos de origen) se enfrentan a nuevos problemas ligados a la pobreza en entornos urbanos, como dificultades a la hora de acceder a una vivienda, a medios de vida, a la educación o a una red de seguridad social.

La desigualdad y la violencia de género siguen constituyendo un problema generalizado que pone de manifiesto la vulnerabilidad de las mujeres y de otros grupos minoritarios en este periodo de transformación social en la China continental.

Como la mayor economía emergente, China continúa creciendo como inversor, socio comercial, proveedor de ayuda y financiación, y referente para los países en desarrollo, especialmente para los países de África y del sudeste asiático.

Oxfam en China

Oxfam, que trabaja en la China continental desde 1987, fue una de las primeras organizaciones no gubernamentales internacionales en hacerlo. Hemos llevado a cabo proyectos en casi todas las provincias, regiones y municipalidades y trabajamos con organizaciones socias, entre ellas diversas ONG, Gobiernos e instituciones de investigación, para llevar a cabo programas de ayuda humanitaria, de alivio de la pobreza y de incidencia política, tanto en entornos rurales como urbanos.

Desarrollo rural: En el marco de nuestros programas de ayuda para pueblos empobrecidos situados en zonas remotas de las provincias occidentales, desde Oxfam nos centramos en cuatro áreas principales: aumento de los ingresos, reducción de riesgos y ayuda ante desastres, adaptación al cambio climático y desarrollo comunitario. A la hora de gestionar nuestros proyectos, promovemos la aplicación de enfoques basados en las experiencias y necesidades de las comunidades.

Ayuda de emergencia y gestión de desastres: Aplicamos un enfoque que promueve la participación de toda la comunidad y respondemos ante diversos desastres a través de un enfoque multidimensional. Además, Oxfam es el punto de contacto del proyecto Esfera en China.

Mejora de los medios de vida urbanos: Desde Oxfam colaboramos con organizaciones de la sociedad civil e instituciones académicas para prestar apoyo a trabajadores emigrantes a través de campañas, mensajes sobre la seguridad en el lugar de trabajo, servicios de apoyo a la comunidad y asesoramiento educativo y legal en más de 10 ciudades.

Educación básica: Nuestro objetivo es promover un acceso igualitario a la educación, así como la implantación de modelos educativos multiculturales mediante el apoyo a la creación de escuelas, la capacitación del profesorado y políticas de influencia.

Cambio climático y pobreza: Desde Oxfam buscamos distintas formas de introducir medidas de adaptación al cambio climático y para fomentar un desarrollo bajo en carbono en comunidades rurales pobres con el objetivo de luchar contra los efectos del cambio climático en las personas más pobres y vulnerables.

Justicia de género: Trabajamos para acabar con la violencia de género y para empoderar a las mujeres y concienciar sobre la igualdad de género proporcionando servicios dirigidos específicamente a las mujeres, ofreciendo educación pública y llevando a cabo labores de incidencia política para lograr cambios en las políticas y el desarrollo de la comunidad.

Desarrollo de la sociedad civil: Facilitamos el establecimiento de organizaciones de apoyo que lleven a cabo iniciativas para el desarrollo de capacidades y brinden oportunidades para el intercambio y el aprendizaje para las organizaciones de la sociedad civil locales.

Políticas para la agricultura y la reducción de la pobreza: Desde Oxfam hacemos hincapié en la labor de investigación e incidencia política y promovemos iniciativas para el alivio y la erradicación de la pobreza a nivel institucional.

China y el mundo en desarrollo: Desde Oxfam trabajamos para lograr que el Gobierno y las empresas de China sean una fuerza que promuevan el desarrollo en países en desarrollo y fortalezcan las capacidades de las organizaciones de la sociedad civil.