Hay que decir Basta a la violencia

Tras participar en un proyecto de empoderamiento de mujeres y adolescentes embarazadas apoyado por Oxfam en Honduras, Delmis se ha convertido en una activista. Foto: Delmer Membreño.
Tras participar en un proyecto de empoderamiento de mujeres y adolescentes embarazadas apoyado por Oxfam en Honduras, Delmis se ha convertido en una activista. Foto: Delmer Membreño.

A los 25 años y madre de un niño de cuatro, Delmis Marcia sigue luchando para librarse de la violencia machista que la persigue desde que ella nació. Hoy, aunque la sigue viviendo en su propia piel, se siente empoderada, dueña de su vida, con ganas de comerse el mundo.

Esta hondureña de rasgos frágiles pero con una gran fuerza interior, tiene ahora un negocio de comidas y jugos naturales en casa y se siente independiente. Pero llegar hasta aquí le ha costado.

Delmis ha sufrido maltratado físico y psicológico de su padre desde que era muy pequeña. “No tuve una infancia normal, no jugaba como todas las niñas, porque mi padre me privó de poder hacerlo”, cuenta.

Su padre la maltrataba tanto a ella, como a su madre y sus hermanas, incluso le llegó a parecer algo común. “Nos pegaba en la cara, nos daba patadas, nos encerraba en nuestras habitaciones. Poco a poco yo fui acostumbrándome, ya se me hacía algo normal”, relata, explicando que tenían miedo que algo todavía más grave pasara. Desgraciadamente no sería algo raro en un país en que, según las organizaciones de mujeres, cada 16 horas una mujer es asesinada por el simple hecho de ser mujer.

Sin rendirse

A los 17 años, buscando un amor que no tenía en casa, Delmis conoció a su actual pareja. Tuvo que enfrentarse también a él para seguir estudiando y formarse. “Él era muy machista y no quería que yo estudiara. Pero yo tomé la decisión y dije: voy a poner un alto a esta situación y saldré adelante por mi propia cuenta”.

No ha sido fácil conciliar estudios y el trabajo, principalmente cuando quedó embarazada a los 21 años. No era algo que estuviera en sus planes. Sus compañeros en la escuela no la aceptaron y la aislaron, pero terminó el colegio e hizo varias formaciones complementarias.

Ejemplo de muchas mujeres

Tras participar en un proyecto de empoderamiento de mujeres y adolescentes embarazadas apoyado por Oxfam en Honduras, Delmis se ha convertido en una activista. “He tomado conciencia de que ante cualquier maltrato, hay que denunciar”.  Ahora su labor es ayudar a otras personas que lo necesiten, como ella en su momento.

“Les cuento a las mujeres mi historia para motivarlas y que salgan de esa situación. Hay que decir Basta a la violencia. Tenemos que poner un alto al problema, no dejar que los maridos nos maltraten”. Para ella, tener independencia económica es otro punto fundamental. “Poner una microempresa, empoderarse como yo lo hice, y saber que se pueden recuperar y  salir adelante”, explica.

Su plan ahora es ir a la universidad y seguir prosperando. “Somos valiosas y tenemos que encontrar nuestro lugar”

Únete y di ¡Basta!

¿Sabías que al menos una de cada tres mujeres (35%) experimentará algún tipo de violencia a lo largo de su vida? Esto equivale a más de 1.000 millones de mujeres en todo el mundo.

COMPARTE la historia de Delmis y como ella digamos ¡Basta! Acabemos con las violencias contra mujeres y niñas.