Nicaragua: emprendedoras rurales son mejores empresarias

Un grupo de mujeres emprendedoras recibe una formación. Hoy han mejorado sus capacidades empresariales y generan más ingresos para sus familias de manera sostenible.
Un grupo de mujeres emprendedoras recibe una formación. Hoy han mejorado sus capacidades empresariales y generan más ingresos para sus familias de manera sostenible.

Cada viernes durante cuatro meses, Betzy Hernández recorrió más de 200 kilómetros desde Los Limones, la comunidad de Somotillo en la que habita en Nicaragua, para llegar hasta Managua, la capital, en donde estudió un curso en Gestión Empresarial en la Universidad Nacional Agraria (UNA).

Ahora que terminó el curso, Betzy, de 35 años y quien labora junto a otras mujeres de su comunidad en una planta de procesamiento de cerdo, confiesa que antes de la capacitación no tenía claro cómo manejar correctamente las finanzas de un negocio pequeño.

“Aprendimos cómo hacer los gastos, a sacar cuentas claras, a identificar dónde perdíamos y dónde ganábamos, y a apartar los pagos de administración”, cuenta.

Un acuerdo que beneficia a las mujeres rurales

El curso en Gestión Empresarial se realizó como parte de acuerdo firmado entre la Universidad Nacional Agraria (UNA) y el Centro para la Promoción, la Investigación y el Desarrollo Rural Social (CIPRES), organización socia de Oxfam. Con este acuerdo las mujeres rurales han mejorado sus capacidades empresariales y generan más ingresos para sus familias de manera sostenible.

De acuerdo con el vicedecano de la facultad de Desarrollo Rural de la Universidad Nacional Agraria (UNA), Freddy Argüello, además de contar con instrumentos de planificación, empresariales, identificación de mercados, gestión de crédito, y evaluación de flujos de efectivo, el curso sirvió también para que las emprendedoras rurales trabajen en equipo.

Duró cuatro semanas con encuentros de viernes y sábados de 8 a.m. a 5 p.m. y en él participaron cinco docentes, cada uno de ellos especialista en la temática abordada. El curso se impartió con el método de aprender haciendo, de modo que cada una de ellas realizó un plan de negocios que posteriormente fue evaluado por un equipo de la Universidad Nacional Agraria y otro por personas de FEDECARUNA. Participaron 40 jóvenes mujeres del Pacífico y Norte del país, algunas cuentan con iniciativas agroindustriales como plantas procesadoras de carne de cerdo, pollos de engorde y apicultura. Durante las clases aprendieron también técnicas herramientas de mercadeo de negocios agrarios y de contabilidad.

Más y mejores destrezas empresariales para el empoderamiento económico de las mujeres

Gloria Cardenal, directora ejecutiva del CIPRES, considera que con la capacitación las mujeres rurales adquirieron conocimientos y destrezas en aspectos de gestión empresarial que les permitirá fortalecer su nivel de competitividad.

“Estas herramientas les permitirán tener una mejor perspectiva de los retos que como negocios se deben plantear, lo que les permitirá proponer y valorar las diversas alternativas de solución, seleccionando la más óptima al reto planteado”, valoró Cardenal.

Para Betzy Hernández, el curso cambió la forma en la que ella administraba el negocio. “Nosotras hacemos chorizos, carne molida, todo lo que se deriva del cerdo y con la capacitación analizamos cuánto podemos invertir, cuánto vamos a ganar”, relata la beneficiaria.  

El curso se impartió como parte del proyecto “Seguridad alimentaria y adaptación al cambio climático en cuatro municipios del corredor seco de Chinandega” que se ejecuta en Somotillo, Villa Nueva, San Francisco y San Juan de Cinco Pinos, por CIPRES y ADENOCH, con financiamiento de Oxfam y de Heifer, organizaciones que establecieron una alianza estratégica para incrementar las fuentes de alimentos e ingresos y la capacidad de adaptación a los efectos del cambio climático de 953  familias lideradas por mujeres en 4 municipios de Chinandega.