El Niño lleva sequías e inseguridad alimentaria a millones de personas en Papúa Nueva Guinea

A woman crumbles her drought effected aupua plant leaves, Papua New Guinea
Joanne Kambe (33 años) muestra una planta marchita de apua que crece enfrente de su casa, en la aldea de Danbagl, en Papúa Nueva Guinea. La planta debería estar lista para la cosecha, pero tras las sequías que han asolado la zona se deshace en su mano.

Millones de personas se están viendo afectadas por la inusitada fuerza de El Niño, un fenómeno climático que se desarrolla en el Pacífico tropical  y que genera condiciones meteorológicas extremas en varias regiones del mundo.

Papúa New Guinea es el país que más está sufriendo los efectos de El Niño en la región. Desde hace casi un año llueve menos de lo normal, lo que sumado a las heladas en la región de las tierras altas y a las plagas invasoras, ha provocado la destrucción de cultivos y ganado. Esto está generando inseguridad alimentaria, obligando a las personas a reducir la cantidad y variedad de alimentos que consumen, y exponiéndolas al riesgo de sufrir malnutrición.

A boy is tested for malnutrition with a Mid upper Arm Circumference band (MUAC) in Papua New Guinea

El estado nutricional de Karka Kambe, de 5 años, es evaluado utilizando una tira métrica para medir el perímetro de su brazo (MUAC). Utilizamos este sistema para detectar carencias nutricionales; cuando la tira está en rojo, se envía al niño o niña al centro de salud más cercano, donde recibe vitaminas de manera gratuita.

Se estima que el número de personas afectadas en Papúa Nueva Guinea puede ascender a los tres millones, de los cuales 1,9 millones serían habitantes de las tierras altas. La escasez de alimentos está golpeando especialmente a las comunidades con una fuerte dependencia de la agricultura. Algunas comunidades afirman que solo tienen alimentos para dos o tres meses más.  

Jerry cans being distributed during the drought caused by an El Niño, Papua New Guinea

El personal de Oxfam y de organizaciones socias distribuye kits de emergencia en Womkama, en Papúa Nueva Guinea. 

La desecación de muchos cursos de agua está forzando a la población local a recurrir a otras fuentes de agua, perjudicando las prácticas de higiene y causando enfermedades como la diarrea, la disentería y el tifus. Las mujeres tienen que caminar varias horas para conseguir agua, y las escuelas solo pueden abrir medio día como consecuencia del calor y la falta de agua.

Oxfam ha evaluado la situación en las zonas afectadas por la sequía, identificando las necesidades de las comunidades y planificando las operaciones en colaboración con otras organizaciones para ayudar a las personas más vulnerables a prepararse para lo que está por llegar. La organización humanitaria está distribuyendo, a través de sus socios,  bidones para almacenar agua, pastillas para purificar el agua y jabón, lo que contribuye a prevenir enfermedades.

Si bien Papúa Nueva Guinea es el país más afectado, hay varios más en el Pacífico que están sintiendo los efectos de El Niño. Hay 4,7 millones de personas que deben enfrentarse al hambre, la pobreza y las enfermedades como consecuencia de las sequías, las lluvias erráticas y las heladas provocadas por El Niño. Vanuatu, Fiji, las Islas Salomón, Samoa y Tonga también se enfrentan a una sequía persistente, mientras que países del Pacífico central como Kiribati y Tuvalu probablemente sufran inundaciones y el aumento del nivel del mar. Estos efectos, sumados a los del cambio climático, pueden acarrear consecuencias devastadoras en la seguridad alimentaria, pero si actuamos ahora, podemos ayudar a fortalecer la resiliencia de las personas afectadas. 

Fotos: Rodney Dekker