República Dominicana: cortometrajes sobre "Mujer y Trabajo"

Cartel del concurso de Cortos "Mujer y Trabajo" organizado por Oxfam en República Dominicana
Cartel del concurso de Cortos "Mujer y Trabajo" organizado por Oxfam en República Dominicana

La mujer que lucha, la mujer que trabaja, que es solidaria, que ama, que sueña, que sufre y que se levanta una y otra vez.

Son algunas de las historias de los cortos ganadores del concurso "Mujer y trabajo" promovido por el Centro de Solidaridad para el Desarrollo de la Mujer en la República Dominicana (CE-Mujer), junto con Oxfam y el apoyo de la UE sensibilizar sobre los avances, obstáculos y limitaciones que enfrentan las mujeres en el trabajo, así como promover el empoderamiento y participación de las mujeres en el desarrollo.

Los cortometrajes, de entre 3 y 15 minutos, han explorado temáticas sociales relacionadas con la mujer en el mundo laboralAlgunos ejemplos: la discriminación laboral o salarial, el acoso sexual, la masculinización o feminización de las tareas o la conciliación de la vida laboral y familiar, entre otras. 

Cortos ganadores  

Primer premio: "Daya" de Ribelitza Pérez 

Es una luchadora y un personaje entrañable. Una mujer que lucha cada día y dedica sus fuerzas no sólo para trabajar, sino también para sus seres queridos, los cuales están representados por del director en las fotografías de su hija, una niña que cada mañana observa mientras se toma el café antes de salir a trabajar. 

Daya quiere mejorar su condición de vida sin perder de vista las oportunidades que le ofrece el trabajo. Un trabajo informal, tradicionalmente masculino y en el que se adapta y se mueve sin ninguna vergüenza, como tantas otras mujeres que viven con el mismo deseo indetenible de superación como condición.

El valor de esta película está en el quiebre de una imagen tópica, generando otra nueva, más actual, en la cual el taxi se convierte en una extensión necesaria del cuerpo y de la mirada de la protagonista. A partir de esta ruptura de esquemas, se genera un movimiento que da al espectador o a la espectadora a la oportunidad de observar la vida en una ciudad informal: la cámara sigue a la protagonista en todas partes, entra en todos los rincones de una ciudad ruidosa, llena de vida, en constante dinamismo y caos. 

Segundo premio: "¡Ya vendrá!" de Raymundo José Reyes Castillo 

La película ofrece una nueva perspectiva sobre el trabajo, un punto de vista original, donde el trabajo en el campo hace guiños a las pinturas de Millet, el realismo de las imágenes campestres bañadas por  la puesta de sol dotan de sentido poético junto a las dos protagonistas.

Ellas luchan con los límites de la vida, como dos equilibristas sobre un alambre delgado, sin descanso, trabajando duro y orando (ora et labora). La imágenes generan una visión de la mujer como portadora de solidaridad. Una solidaridad que se establece entre dos visiones distintas de la vida (progreso y tradición) y que, en última instancia se resuelven en el lema “¡Ya Vendrá!“, un mantra que busca alejar a los espíritus de una vida al límite, generador de esperanza, fuerza y solidaridad.

Todos estos elementos contribuyen a crear una obra en la que nada se deja al azar, donde metafóricamente una estética bien cuidada revela una posición ética profunda, simbolizada por el agua, bien precioso anhelado por las dos protagonistas, fuente de vida y de paz y, al mismo tiempo, una advertencia para el espectador o la espectadora distraído o distraída de hoy al que el director ofrece una gran responsabilidad: reflexionar sobre el sentido de la vida de Marta y Gladys como el destino no sólo de las dos protaginistas de ficción, sino de muchas otras mujeres y hombres que viven esa misma condición.

Tercer premio: "Cosecha" de Wendy Espinal

Es una historia sobre la relación a distancia entre una madre y su hija en un microcosmos de montaña convertido en un universo aislado donde con el fin de la hija comunicarse con su madre tiene que llegar a un pino que mágicamente se transforma en antena.

Es una película donde el afecto que une una madre con su hija es el pretexto para hablar de las calidades humanas del trabajo en condiciones difíciles, como lo es el de la montaña. La hija con voz en off, habla de las cualidades de su madre. Como un juego de espejos, la joven cuenta la jornada de su madre siendo ella una trabajadora incansable, buena en la cocina, buena madre.

Este vínculo madre-hija hace que la película sea delicada y sensible, vínculo donde el silencio, junto con la voz en off, se convierte en protagonista y genera una reflexión profunda sobre temas siempre actuales: el trabajo en condiciones difíciles, la lejanía, la dificultad de comunicarse con la ciudad, el día a día.

Menciones de honor

El jurado decidió otorgar tres menciones de honor:

"COCO CON LECHE",  de Joseph Etienne 

En "Coco con Leche", su realizadora filma con profundo respeto e involucrando sus memorias de infancia, a una anciana vendedora de dulce de coco con leche, un oficio artesano casi olvidado. La cámara la sigue por las calles del pueblo, al ritmo de sus pasos, interactuando con los que se encuentran a su paso o los que salen de sus casas para hacer posible un ritual cotidiano, dejando de esta manera un documento sensible sobre el ser humano en un pueblo del Caribe.  

"CONCHO" de Julio Pérez

"Concho" propone una reflexión profunda y directa sobre cómo lo femenino irrumpe en el mundo laboral masculino generando un efecto propositivo y rompedor. A partir de este aspecto, el taxi no es solo un simple medio para trabajar, más bien se convierte en un hijo que cuidar: una razón de vida. El personaje de Concho rescata una libertad de ser que, pese a una sociedad llena de prejuicios, es de ejemplo para todos.

"CV" de Rosayddel Ramírez

"CV" es una producción ágil, amena, crítica, con un matiz de actualidad y una dosis de humor juvenil. Pone sobre la mesa los escollos que encuentran las mujeres jóvenes para lograr entrar en el mercado laboral, pese a que cada vez se preparan mejor para ejercer profesión. La sucesión de rostros y mensajes hace pensar en problemas y situaciones que se arrastran desde hace tiempo; un encadenamiento que las nuevas generaciones de mujeres se proponen romper.