El gobierno de Sudán confisca los equipos del afiliado británico de Oxfam Internacional en el norte del país

La organización sigue trabajando en el resto de Sudán con sus proyectos de apoyo a las comunidades afectadas

Tras el anuncio de retirada de la licencia para el Norte de Sudán a Oxfam Gran Bretaña (uno de los afiliados de Oxfam Internacional) anunciado por el gobierno del país, la organización está siendo investigada y se están confiscando sus equipos y activos. La decisión afecta únicamente a los proyectos de Oxfam Gran Bretaña y los otros afiliados de la federación Oxfam Internacional no se han visto afectados y se mantienen operativos en las distintas zonas del país.

Oxfam Gran Bretaña, junto a las otras doce ONG's afectadas aseguran más de la mitad de la ayuda humanitaria en Darfur, está apelando esta decisión. Como medida de precaución, Oxfam Gran Bretaña ha decidido reubicar a su personal internacional en la capital del país, Jartum.

 

"Las necesidades de la población son apremiantes. Nuestra principal preocupación son los 600.000 beneficiarios, 400.000 de ellos en Darfur, de nuestros programas en el norte de Sudán. Estos programas, gestionados por Oxfam Gran Bretaña, podrán continuar sólo durante unas semanas si la decisión del Gobierno sudanés se cumple. No obstante, seguimos atendiendo a miles de personas necesitadas en el resto del país," dice Francisco Yermo, portavoz de Intermón Oxfam (Oxfam Internacional en España).



Oxfam Gran Bretaña está presente en Sudán desde 1983, donde lleva a cabo labores de ayuda humanitaria y reconstrucción de las comunidades, afectadas por años de conflictos internos y guerra en distintas regiones del país. La organización trabaja para mejorar las condiciones de seguridad alimentaria de las comunidades de la zona y proporciona agua y medidas de saneamiento.
 

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