Diez años después del tsunami: los resultados de la respuesta humanitaria muestran la importancia de una financiación adecuada

La organización humanitaria Oxfam afirma en su nuevo informe que la generosidad sin precedentes de personas de todo el mundo permitió asistir a personas afectadas por el tsunami del océano Índico de 2004, salvar vidas y proporcionar a las víctimas los medios necesarios para lograr una recuperación a largo plazo duradera.

En el informe, El tsunami del océano Índico, 10 años después, Oxfam señala que, a pesar de que aún quedan importantes desafíos por afrontar, el tsunami supuso un momento crucial para el sector humanitario del que salió fortalecido y del que se extrajeron lecciones de gran valor.

El 26 de diciembre de 2004, el tsunami provocó 230.000 víctimas mortales y dejó sin hogar a 1,7 millones de personas. Cerca de cinco millones de resultaron damnificadas en 14 países distintos. 

La comunidad internacional recaudó 13.500 millones de dólares, de los cuales hasta un 40% provenía de particulares, fondos, fundaciones y empresas privadas. El tsunami continúa siendo la emergencia que más fondos privados ha recibido en la historia. Oxfam recaudó 294 millones de dólares, el 90% de los cuales los proporcionaron particulares durante el primer mes tras el tsunami. Así, Oxfam pudo responder a la emergencia en Indonesia, Sri Lanka, la India, Maldivas, Myanmar, Tailandia y Somalia. 

La directora ejecutiva de Oxfam internacional, Winnie Byanyima, ha afirmado: "No habría sido posible conseguir todo lo logrado a través de la respuesta humanitaria al tsunami sin la solidaridad y la generosidad de personas de todo el mundo. Cientos de miles de personas han podido reconstruir sus vidas con dignidad".

La respuesta humanitaria de Oxfam

Entre 2004 y 2009, Oxfam y sus organizaciones socias asistieron a aproximadamente 2,5 millones de personas. En los días posteriores al tsunami, Oxfam proporcionó refugio, mantas y agua apta para el consumo a más de 40.000. Junto a sus organizaciones socias, construyó y reparó cerca de 11.000 pozos de agua, así como un sistema de suministro municipal en Aceh para abastecer a 10.000 personas y que voluntarios locales gestionan aún con éxito.

Oxfam contrató a 960.000 personas de comunidades afectadas en Somalia y en Sri Lanka para tareas de desescombro y construcción para, por ejemplo, reparar botes de pesca o construir muelles. Asimismo, contribuyó a la reconstrucción de cien escuelas en Indonesia y Myanmar. Como parte del esfuerzo humanitario internacional, Oxfam contribuyó a que, en tan sólo seis meses, los niños y las niñas pudiesen volver a la escuela en los 14 países afectados por el tsunami. 

Financiación humanitaria internacional insuficiente

La organización internacional afirma que, aunque en el caso del tsunami el flujo de donaciones fue impresionante y crucial para salvar vidas y recuperar medios de vida, hoy en día, las respuestas a crisis humanitarias financiadas adecuadamente continúan siendo una rareza. Durante la última década, la financiación internacional ha dejado sin cubrir un tercio de las necesidades humanitarias incluidas en los llamamientos coordinados de Naciones Unidas. 

El informe indica que otros factores ajenos a las necesidades humanitarias, como los intereses geopolíticos estratégicos y económicos, la presión internacional o la cobertura en medios de comunicación, continúan influyendo significativamente en los Gobiernos donantes. Los donantes privados también se ven influidos a menudo –y como en el caso del tsunami– por otra serie de factores como, por ejemplo, el tipo de emergencia, la percepción del impacto de las donaciones y la capacidad para identificarse con las poblaciones afectadas.

En dos meses, el tsunami atrajo mayor cobertura mediática que las 10 principales emergencias "olvidadas" de 2003 como, por ejemplo, el inicio del conflicto en Darfur o el terremoto de Bam en Irán, que provocó más de 25.000 víctimas mortales. Un estudio estadounidense concluyó que por cada minuto adicional que los informativos de televisión dedicaban al tsunami, las donaciones se incrementaban un 13%.

Lecciones aprendidas

Una de las lecciones más importantes a extraer de la emergencia del tsunami es la necesidad de invertir más en reducir el riesgo ante futuros desastres. Así surgió la iniciativa Build Back Better (Volver a construir mejor, en su traducción al español), centrada en sustituir o reparar infraestructuras para que estén mejor preparadas para afrontar posibles desastres naturales. Esto contribuye, además, a que las comunidades tengan un acceso más rápido y efectivo a la atención sanitaria y otros recursos.

Otra importante lección fue constatar la falta de sistemas de alerta temprana ante tsunamis que podrían haber contribuido a salvar vidas. En consecuencia, se puso en marcha un sistema de alerta temprana, que se testó con éxito en el terremoto de 2012. 


El tsunami del océano Índico también impulsó un cierto rediseño del sector humanitario, pues las organizaciones se dieron cuenta de que debían planificar y coordinar mejor aquellos aspectos de los cuales debían responsabilizarse respectivamente como, por ejemplo, agua y saneamiento, logística y refugio. 

Notas a los editores

Descárgate el informe de Oxfam El tsunami del océano Índico, 10 años después. Versión íntegra del informe en inglés

Material bruto en vídeo de los días posteriores al tsunami y de la respuesta de Oxfam en Indonesia, Sri Lanka y la India: 
http://wordsandpictures.oxfam.org.uk/pages/view.php?ref=90356&k=5cc2fd9814 

También hay disponibles imágenes y testimonios de habitantes de Aceh que se beneficiaron de la ayuda humanitaria de Oxfam. 

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