Los civiles de Sudán del Sur, en situación límite

La organización internacional Oxfam ha advertido hoy de que, tras 16 meses de estancamiento político, el conflicto, el rápido incremento de la inflación y el colapso de los mercados han colocado a las familias de Sudán del Sur en una situación límite. Además, ahora, estas deberán hacer frente a la segunda "estación de escasez" desde el comienzo del conflicto.

"Estamos viendo como las familias han pasado el último año y medio viviendo en una situación límite. Muchas han agotado sus reservas de alimentos, se han visto obligadas a abandonar sus hogares o no han podido plantar y cultivar sus cosechas. Ahora, además, la economía está manifestando los efectos de un año y medio de conflicto", señala Emma Drew, responsable de Programas Humanitarios de Oxfam en Sudán del Sur.

En las áreas más afectadas por el conflicto, los precios de los alimentos han aumentado de forma drástica. En febrero se estimaba que los precios de los cereales habían aumentado un 300% en los estados de Alto Nilo, Unity y Jonglei. La libra sursudanesa también se ha depreciado rápidamente: mientras que el tipo oficial de cambio frente al dólar estadounidense es de 3,1 libras, en el mercado negro el tipo de cambio es de hasta 8,5 libras por dólar (y en aumento). Entre diciembre de 2014 y marzo de 2015, la moneda se depreció un 26%, aproximadamente. Esto ha provocado un aumento del coste de las importaciones regionales de alimentos, lo que supone una presión añadida a los ya de por sí limitados presupuestos de los hogares sursudaneses.

"Muchas personas ya no pueden permitirse comprar alimentos y otros productos básicos. El comercio en los mercados se ha visto interrumpido e incluso, en muchos casos, los mercados han resultado dañados o totalmente destruidos", afirma Drew.

A día de hoy, 2,5 millones de personas ya padecen un elevado nivel de hambre. La Red de Sistemas de Alerta Temprana para la Hambruna (FEWS NET, por sus siglas en inglés) prevé[VP3]  que para el mes de junio esta cifra se incremente en un millón de personas.

"Con la llegada de la estación de lluvias, acceder a las personas que precisan ayuda desesperadamente será cada vez más difícil. Es crucial que la ayuda humanitaria no llegue únicamente a las personas refugiadas en los campamentos en las bases de Naciones Unidas, sino también a los millones de personas que precisan asistencia en todo el país, en especial a quienes viven en los estados afectados por el conflicto", subraya Drew. "Es difícil describir lo complicado que es proporcionar asistencia humanitaria aquí. La inseguridad derivada de los combates y el mal estado de las carreteras obliga a muchas organizaciones a transportar la ayuda por aire y utilizar pistas de aterrizaje que con las lluvias quedan fácilmente cubiertas de barro. Por este motivo, suministrarles alimentos y productos básicos antes de que las lluvias comiencen es nuestra máxima prioridad".

Asimismo, continúa siendo clave contar con una financiación flexible, especialmente ante la necesidad de adaptarse al cambiante contexto humanitario. Además de proporcionar fondos para proporcionar una ayuda alimentaria vital y urgente, los donantes deben apoyar programas dirigidos a desarrollar las habilidades y la resiliencia de las personas, y reconstruir o restablecer los mercados allí donde sea posible. Los donantes deben cumplir urgentemente con sus compromisos de financiación y contribuir, así, al llamamiento de Naciones Unidas para Sudán del Sur que, hasta el momento, solo ha recibido la mitad de los fondos solicitados. Los Gobiernos regionales e internacionales deben utilizar su influencia sobre el Gobierno de Sudán del Sur y la oposición para garantizar que todas las comunidades tengan acceso a la ayuda.

"La provisión de ayuda es vital, pero, en última instancia, lo que el pueblo de Sudán del Sur más necesita es el final del conflicto", puntualiza Drew. "Para alcanzar una paz real y duradera que proporcione una estabilidad y seguridad genuina se requiere algo más que la mera distribución del poder entre las élites políticas y militares. Los líderes regionales y la comunidad internacional tienen un importante papel que desempeñar a la hora de facilitar a las comunidades y a los líderes de Sudan de Sur lograr una paz perdurable. La autocomplacencia no es una opción".

 

Contacto para medios

Vanessa Parra en Juba: +211914986982 o vparra@oxfamamerica.org

Aimee Brown en Nairobi on +254 736 666 663 o abrown@oxfam.org.uk