La nueva edición del Índice CRI evidencia el escaso compromiso de muchos países en la lucha contra la desigualdad

De acuerdo con la segunda edición del Índice de compromiso con la reducción de la desigualdad (Índice CRI) elaborado por Oxfam y Development Finance International (DFI), Nigeria y Singapur son algunos de los países cuyos Gobiernos están contribuyendo a agravar la desigualdad.

 

El Índice CRI hace una clasificación de 157 países conforme a sus políticas tributarias, de gasto social y de derechos laborales, tres áreas clave para reducir la desigualdad según Oxfam y DFI. El índice evidencia una clara diferencia entre los Gobiernos de países como Corea del Sur, Indonesia y Georgia, que están adoptando medidas positivas para reducir la brecha entre ricos y pobres, y aquellos que no están haciendo sino acrecentarla. No obstante, todos los países, incluso aquellos que lideran la clasificación, podrían adoptar medidas más ambiciosas.

 

El índice se publica coincidiendo con el encuentro entre ministros de Finanzas, gobernantes de bancos centrales y otros líderes económicos que tendrá lugar esta semana en la reunión anual del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional en Bali (Indonesia).

 

El índice muestra que:

  • Singapur, que ocupa el puesto 149, se encuentra entre los 10 últimos países en cuanto a la reducción de la desigualdad a pesar de ser una de las naciones más ricas del mundo. Esta clasificación se debe, en gran medida, a la inclusión en el índice de un nuevo indicador sobre prácticas fiscales nocivas que posibilitan la elusión y evasión de impuestos por parte de grandes empresas. Singapur tampoco cuenta con un salario mínimo, excepto para aquellas personas que trabajan como limpiadoras o guardias de seguridad.
  • Por segundo año consecutivo, Nigeria ocupa el último puesto de la clasificación debido a su escaso gasto social, el incremento de las vulneraciones de los derechos laborales y una escasa recaudación fiscal. Esta clasificación refleja el frágil bienestar de la población del país, donde uno de cada 10 niños y niñas muere antes de cumplir los 5 años.
  • Por contraste, Corea del Sur ha adoptado medidas importantes para abordar la desigualdad, aumentando el salario mínimo en un 16,4%, incrementando los impuestos a las personas y empresas más ricas y ampliando el gasto social.
  • Otros países que también están haciendo progresos son Georgia, que ha incrementado el gasto en educación en casi un 6% con respecto a 2017 (más que ningún otro país), e Indonesia, que ha aumentado su salario mínimo en casi un 9% con respecto al año pasado.
  • Dinamarca lidera la clasificación gracias a una larga historia de políticas dirigidas a lograr un sistema tributario con tipos altos y progresivos, un elevado gasto social y uno de los mejores sistemas de protección de los derechos de los trabajadores del mundo. Sin embargo, los últimos Gobiernos daneses han adoptado medidas que están revertiendo muchos de estos logros e incrementando la desigualdad rápidamente.
  • Países como Argentina y Brasil también obtienen buenas puntuaciones gracias a las medidas adoptadas por los anteriores Gobiernos. No obstante, la congelación del gasto social para los próximos 20 años en Brasil y las medidas de austeridad adoptadas en Argentina amenazan los progresos logrados.
  • En comparación con la India, China destina más del doble de presupuesto a salud y casi el cuádruple a bienestar social, demostrando un compromiso mucho mayor para acabar con la brecha entre ricos y pobres.

Con el fin de mejorar la metodología utilizada el año pasado, en esta segunda edición del índice se han incluido nuevos indicadores sobre evasión y elusión fiscal y violencia contra las mujeres, y se han utilizado bases de datos más actualizadas. El nuevo indicador sobre violencia de género revela que, a pesar de los importantes logros alcanzados en los últimos meses gracias al movimiento #MeToo y otros movimientos de defensa de los derechos de las mujeres, menos de la mitad de los países cuenta con leyes contra el acoso sexual y la violación.

 

La desigualdad ralentiza el crecimiento económico, socava la lucha contra la pobreza y agrava las tensiones sociales. El Banco Mundial estima que, mientras los Gobiernos no aborden la desigualdad, será imposible alcanzar el primer objetivo de desarrollo sostenible (ODS) de erradicar la pobreza extrema para el año 2030. De continuar así, se estima que en 2030 cerca de 500 millones de personas seguirán viviendo en condiciones de pobreza extrema.

 

Winnie Byanyima, directora ejecutiva de Oxfam Internacional, ha señalado: " La desigualdad atrapa a las personas en la pobreza. Cada día somos testigos de cómo bebés mueren debido a enfermedades evitables en países donde los presupuestos de salud carecen de fondos mientras las personas ricas eluden el pago de miles de millones de dólares en impuestos. Sabemos de mujeres que viven con salarios de pobreza y pasan hambre, sin ver los frutos de la riqueza que generan. Pero nada de esto es inevitable. Muchos Gobiernos a menudo actúan como si estuvieran comprometidos con la lucha contra la pobreza y la desigualdad, pero este índice demuestra que sus palabras no se traducen en acciones".

 

Matthew Martin, director de Development Finance International, ha afirmado: "Lo más sorprendente de todo es que el índice demuestra claramente que combatir la desigualdad no depende de que el país sea el más rico o su economía la más grande. Luchar contra la desigualdad solo requiere voluntad política para aprobar y llevar a la práctica medidas que traten de acortar la brecha entre los ‘súper’ ricos y los pobres. Este índice muestra claramente quién está haciendo esto y quién no".

Notas a los editores

El Índice de compromiso con la reducción de la desigualdad (Índice CRI), el informe, la nota metodológica y los datos utilizados están disponibles aquí.

 

Para el índice se han utilizado los datos más actuales disponibles a finales de 2017. La mayor parte de los datos sobre políticas fiscales y laborales son de 2017. Los datos sobre el gasto en salud y educación son de 2016, y sobre el gasto en protección social de 2015.

 

La edición del año pasado era la versión "beta" del índice, publicada con el objetivo de recoger aportaciones de personas expertas de todo el mundo. La base metodológica es fundamentalmente la misma, pero se han hecho modificaciones significativas que permiten obtener una visión más integral de las acciones de los Gobiernos en las tres áreas principales.

 

Por ejemplo, hay nuevos subindicadores centrados en valorar en qué medida los países posibilitan la evasión fiscal, así como sobre violencia de género. Debido a estos y otros cambios, una comparación directa entre la clasificación de un país el año pasado y este año sería imprecisa puesto que, aunque algunas variaciones en la clasificación se deben a cambios en las políticas, otras se deben, simplemente, a los cambios aplicados en la metodología.

 

Development Finance International Group es un grupo sin fines de lucro dedicado al fortalecimiento de las capacidades, la promoción, el asesoramiento y la investigación que trabaja con más de 50 Gobiernos y organismos internacionales en todo el mundo. http://www.development-finance.org/

 

Oxfam es una confederación internacional que trabaja junto a organizaciones socias y comunidades locales en más de 90 países para poner fin a la injusticia de la pobreza.

 

Contacto para medios

Simon Hernandez-Arthur | simon.hernandezarthur@oxfam.org | +1 585 503 4568 | Twitter: @SimonHernandez