El conflicto obliga a las familias yemeníes a tomar medidas desesperadas para sobrevivir

Oxfam ha advertido hoy de que el conflicto, el aumento de los precios de los alimentos y el desplome de los ingresos de las familias están obligando a la población de Yemen a recurrir a medidas desesperadas para eludir el hambre. La advertencia coincide con la cumbre de donantes que se celebra en Ginebra para proporcionar ayuda para solventar la crisis humanitaria que asola el país y que ha dejado a casi 10 millones de personas al borde de la hambruna. Desde la escalada del conflicto en Yemen en 2015, los precios de los alimentos se han disparado mientras los ingresos de los hogares se han desplomado, dejando muchos productos alimenticios básicos fuera del alcance de gran parte de la población.

Oxfam ha entrevistado a familias en la provincia de Amran, en el norte del país, que, tras haber huido de sus hogares a zonas aisladas y ante la amenaza del hambre, se han visto obligadas a casar a sus hijas (en algún caso, con apenas 3 años de edad) para poder comprar alimentos y otros artículos básicos y, así, salvar al resto de su familia. Aunque el matrimonio precoz es una práctica habitual en Yemen, resulta alarmante casar a las niñas a una edad tan temprana en un intento desesperado por comprar comida. 

Habitualmente, las niñas más jóvenes no se ven obligadas a consumar el matrimonio hasta alcanzar los 11 años, pero, antes de eso, se les obliga a trabajar en el hogar de su marido. Hanan, de 9 años, solía ir a la escuela, pero, desde que se casó, no ha vuelto a ir. 

Hanan contó a Oxfam: "Mi suegra me pega y, cuando me escapo para regresar a casa de mi padre, él también me pega por haberme vuelto a fugar. No quiero estar casada. Quiero volver a la escuela". Los padres de Hanan, que también casaron a su hermana de 3 años, dicen que sabían que el matrimonio a una edad tan temprana estaba mal, pero que sentían que no tenían otra elección porque sus dotes eran la única forma de mantener al resto de la familia viva. 

Muhsin Siddiquey, director de Oxfam en Yemen, señala: "A medida que el conflicto continúa, los recursos de las personas para luchar contra el hambre son cada vez más y más desesperados. Se ven obligadas a tomar medidas que arruinan las vidas de sus hijas para siempre. Este es el resultado directo del conflicto; de una catástrofe humanitaria provocada por la acción humana. La comunidad internacional debe hacer todo cuanto está en su mano para ponerle fin y velar por que la población tenga los alimentos, el agua y las medicinas que tan desesperadamente necesitan". 

Los combates han obligado a muchas familias a huir a zonas aisladas que carecen de infraestructuras básicas como escuelas, redes de suministro de agua, sistemas de alcantarillado adecuados o centros de salud. Muchos viven en pequeñas tiendas o casas de barro que apenas les protegen del sol, la lluvia o las gélidas temperaturas de las noches de invierno. Sin ingresos y con escasas oportunidades laborales, muchas familias no pueden permitirse comprar alimentos suficientes y se ven obligadas a saltarse comidas, alimentarse exclusivamente a base de pan y té, comprar alimentos con créditos o mendigar.
 
Las familias yemeníes suelen ser de hasta 15 miembros, incluidos los más ancianos que precisan de cuidados especiales y medicamentos, lo que incrementa aún más unos gastos ya de por sí inasumibles. 

Según una encuesta realizada a la población de Taiz, en el sur de Yemen, que había recibido ayuda de Oxfam, el 99% de las personas respondieron que las personas adultas de su familia habían reducido sus raciones de comida para dar más alimentos a sus hijos e hijas, y el 98% afirmó haber reducido el número de comidas que realizaban al día. Igualmente, más de la mitad afirmó haber pedido comida a amigos o familiares, y casi dos tercios de la población declaró haberse endeudado, en casi todos los casos para comprar comida, agua o medicinas. 

Hace apenas una semana, tras las negociaciones celebradas en Suecia en el mes de diciembre, el Gobierno de Yemen reconocido internacionalmente y los hutíes acordaron la primera fase de la retirada de Hodeidah, la principal ciudad portuaria. El proceso de negociación ha sido lento y aún no está claro si el acuerdo tendrá impacto alguno.

Siddiquey señala: "Los donantes que se reúnen hoy en Ginebra para comprometerse a proporcionar ayuda a Yemen deben asegurarse de que hay fondos suficientes para suministrar alimentos, agua y medicinas para cubrir las necesidades básicas de la población. No obstante, solo el final del conflicto puede detener esta espiral de miseria que obliga a las personas a tomar medidas desesperadas. Todas las partes combatientes y quienes las respaldan deben comprometerse totalmente a un alto el fuego en todo el país y a adoptar medidas concretas para lograr una paz duradera".

Notas a los editores

Casos de estudio de familias afectadas por el hambre en Yemen disponibles aquí. Se ha modificado el nombre de todos los y las menores.

Contacto para medios

Please contact attila.kulcsar@oxfam.org  (+44 7471 142974) for interviews with Oxfam spokespeople and partners attending the Yemen pledging conference in Geneva.

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