Del desastre a la recuperación: ayudamos a las personas supervivientes del terremoto y el tsunami en Indonesia

Seis meses después de los trágicos acontecimientos de septiembre de 2018, Aina sigue intentando rehacer su vida. Su familia ha recibido ayuda de Oxfam y vive en un refugio en el que hemos instalado agua potable y letrinas. Fotografía: N. Gabrielle/Oxfam
Seis meses después de los trágicos acontecimientos de septiembre de 2018, Aina sigue intentando rehacer su vida. Su familia ha recibido ayuda de Oxfam y vive en un refugio en el que hemos instalado agua potable y letrinas. Fotografía: N. Gabrielle/Oxfam

Hace seis meses, una combinación mortal de terremoto y tsunami sacudió la isla de Célebes, en Indonesia. La doble catástrofe se llevó por delante más de 2.000 vidas y afectó a más de dos millones de personas.

Esta tragedia supuso el terremoto más mortífero en Indonesia desde 2006. Redujo los pueblos a escombros, destruyó innumerables medios de vida, diezmó cultivos vitales y dejó sin hogar a miles de familias.

Aina, Azim y Tombeng son tres supervivientes. Cuando el terremoto de magnitud 7.5 sacudió la parte central de Célebes, sus vidas cambiaron para siempre. Al igual que muchas personas de la zona, perdieron sus hogares y medios de vida como consecuencia del desastre.

“Corrí. Algo me arrastró. Pero, por suerte, sobreviví.”

Azim nunca olvidará los terribles acontecimientos del 28 de septiembre. Tras el fuerte temblor que se sintió en varios kilómetros a la redonda, un devastador tsunami asoló la capital, Palu, llevándose por delante numerosas casas y edificios costeros.

“Al principio oí agua”, recuerda. “Después, el suelo se partió en dos. Muchas personas comenzaron a gritar, pero no pude ayudarlas porque tenía que salvarme a mí mismo. Tampoco podía llegar hasta ellas porque la tierra fluía como si fuera agua”.

Fotografía: Nadine Gabrielle/Oxfam

“Toda la casa se hundió. Pasé mucho miedo. Pensé en mi familia, porque mis hijos no estaban con nosotros. El más pequeño estaba practicando deporte y el otro aún en la escuela. Eso es en lo único que pensé. Por suerte, ambos sobrevivieron”.

Tras el desastre, Azim no sabe qué le depara el futuro a su familia. Aún no han podido regresar a su casa y viven en una provisional.
“Soy agricultor”, explica. “Aún tengo trabajo, pero no hay tierra que trabajar. Se ha desvanecido, con la hierba y todo lo demás. Quiero trabajar, pero no hay terrenos que cultivar. Les digo a mis hijos que tengan paciencia. Espero que nunca vuelva a suceder algo así”.

Nuestra labor en la zona

Gracias vuestros generosos donativos, Oxfam y sus organizaciones socias locales pusieron en marcha rápidamente la respuesta humanitaria para poder llegar a las personas supervivientes de Célebes, proporcionando ayuda vital entre las personas más vulnerables.

Hemos distribuido suministros esenciales, como alimentos listos para el consumo, equipos de tratamiento y purificación de agua y refugios de emergencia. Hemos construido letrinas y ayudado a las comunidades a reconstruir los sistemas de distribución de agua. También hemos contratado a personas que se han quedado sin empleo a causa del desastre para que contribuyan a eliminar escombros, reconstruir carreteras y habilitar espacios comunitarios.

Nuestra respuesta en cifras

Más de 180.000 personas se han beneficiado de nuestra ayuda de emergencia

120.000 personas han recibido kits de higiene

Se han distribuido 28 millones de litros de agua

Se han instalado 6.600 letrinas

Más de 20.000 personas han participado en programas de «dinero por trabajo» para reconstruir la isla Célebes

Vivir tras las consecuencias del desastre

Hace unos meses, el terremoto paralizó de inmediato la economía y las vidas de innumerables familias de la región. Pero ahora, meses después, la población intenta empezar de cero.

Ahora, las familias tienen acceso a agua limpia y potable; las madres cuentan con kits de higiene para proteger a su familia de enfermedades y las comunidades disponen de refugios temporales con acceso a letrinas.

Tombeng vive en un refugio provisional para personas desplazadas cerca de la ciudad de Palu, devastada por el terremoto. Ahora es voluntario de Oxfam y controla el sistema de filtración de aguas que la organización ha instalado en el refugio que es ahora su hogar. Fotografía: Rosa Panggabean/Oxfam

Gracias al apoyo de Oxfam, están superando este duro golpe y haciendo frente día a día a la devastación. Pero aún quedan muchas necesidades por cubrir. Después de esta primera fase de urgencia, planificamos nuestro apoyo a largo plazo para que las personas afectadas puedan reanudar sus vidas. Esperamos llegar a 500.000 personas durante el próximo año.

Dada su particular geografía, Indonesia es muy vulnerable a los fenómenos meteorológicos extremos y a los impactos del clima. Trabajamos con organizaciones socias locales para mejorar los sistemas de gestión de catástrofes y desarrollar formas sostenibles para que la población pueda ganarse la vida, a pesar de las constantes amenazas y riesgos.

Ayúdanos en nuestra labor con las personas supervivientes del terremoto y el tsunami de Indonesia.