Una mujer con sus hijos en un campamento improvisado. Foto: Marie Cacace/Oxfam
Miles de personas buscan refugio en el campo de Kibati, Goma, Congo oriental.

El Congo oriental alcanza cotas insospechadas de sufrimiento tras la toma de control de las milicias

“No deberíamos seguir llamando a esta situación una guerra olvidada. Realidades como la tortura, el control por parte de los rebeldes y el terror absoluto deberían quedar grabados en la mente de todos los políticos”
Elodie Martel
Directora asociada de Oxfam en la RD Congo
Publicado : 7 Agosto 2012

Oxfam advierte sobre las matanzas, secuestros, violaciones y el ingente número de desplazados que aumentan sin control en la región de los Kivus

Hay millones de personas que se encuentran a merced de las milicias en la zona oriental de la República Democrática del Congo ahora que el conflicto crónico que vive el país se extiende y encrudece con matanzas indiscriminadas, secuestros y otro tipo de abusos contra la población civil hasta unos niveles alarmantes, según afirma hoy la agencia de ayuda humanitaria Oxfam.

Las organizaciones locales con las que trabaja Oxfam han informado sobre un acusado incremento del número de niños forzados a incorporarse a las milicias, las matanzas, pillajes y violaciones por las dos provincias orientales de Kivu del Norte y del Sur debido a un vacío de seguridad y a la proliferación de grupos armados.

La población vive a su suerte

Los grupos rebeldes han tomado el control de amplias franjas en el este del país, tal y como informaba Oxfam hoy, dejando a su paso una terrorífica ausencia de autoridad estatal y seguridad. Casi medio millón de personas han abandonado sus hogares en los últimos cuatro meses y lo que era una crisis humanitaria ha pasado al estado de “catástrofe”.

Mientras que los líderes regionales se reúnen en Kampala (Uganda) en busca de la resolución al conflicto en la Conferencia Internacional sobre la Región de los Grandes Lagos los días 7 y 8 de agosto, Oxfam recalca que la protección de la población civil y llegar a una solución para la dimensión regional que ha cobrado el conflicto deben ser los temas prioritarios de la agenda.

“El día en que las masacres empezaron a pasar prácticamente inadvertidas, alcanzamos una nueva cota de miseria en el conflicto que se vive en el Congo”, afirmaba Elodie Martel, directora asociada de país de Oxfam. “Hay amplias franjas en el este que están sumidas en el caos sin presencia del gobierno ni fuerzas de protección. Se ha dejado a la población a su suerte y expuesta a matanzas, violaciones, el pillaje y la extorsión. Intentan escapar para salvar el pellejo pero se está haciendo muy poco para ayudarles”.

El inicio de esta nueva revelión

Fue un motín dentro del ejército gubernamental en el mes de abril lo que desencadenó en el este una nueva rebelión, el M23, y provocó la ofensiva del gobierno sobre la ciudad de Rutshuru en Kivu del Norte. La atención puesta en el M23 ha arrastrado a fuerzas de seguridad de otras precarias áreas del este del país, lo que deja el terreno libre a milicias oportunistas enfrentadas por el control de aldeas y villas.

Cientos de personas han muerto como resultado de los ataques a aldeas de Kivu del Sur, además de casas quemadas y personas secuestradas según los informes de las autoridades locales y de las Naciones Unidas. Una aldea de Lubero, en Kivu del Norte, ha permanecido bajo el control de un conocido grupo rebelde desde el mes de mayo y sin presencia de la policía, el ejército o fuerzas gubernamentales. Cada vez hay más personas forzadas a trabajar y a las que se les imponen multas de 10 $ por no cooperar. Asimismo, otras personas han sido raptadas por denunciar abusos según informes de los grupos locales con los que trabaja Oxfam.

Riesgo de proliferación de epidemias

Las consecuencias de este conflicto en términos humanitarios son enormes, afirma Oxfam. El cólera es un riesgo real en los campos de desplazados que rodean Goma y en muchas otras zonas del este, mientras que el contexto de inseguridad hace que la provisión de ayuda a las zonas más remotas o afectadas por el conflicto sea extremadamente difícil. Desde el mes de enero ha habido más de 20.000 casos de cólera y 481 muertes en todo el país.

Los movimientos de personas resultan caóticos, y hay miles de ellas que huyen a diario, a veces vuelven a sus hogares, se ocultan en el bosque durante semanas, se quedan con los vecinos de amigos o construyen refugios improvisados en los campos de refugiados. Este conflicto realmente impredecible hace que las zonas afectadas cambien constantemente de manos, mientras que a los rebeldes y tropas gubernamentales se les imputan delitos como el saqueo de los hogares y la apropiación de las cosechas en los campos a medida que se desplazan de una ofensiva a otra.

Falta de alimentos y comercio ilegal en época de recolección

Estamos en una estación primordial para las cosechas, pero la población está demasiado asustada para ir a trabajar en los campos lejos de sus hogares y por tanto no pueden recolectar sus cosechas, según explicaban las organizaciones locales socias de Oxfam. Toda una hueste de grupos rebeldes están apropiándose de las cosechas o imponiendo impuestos ilegales cuando los agricultores tratan de transportar sus productos al mercado. En Rutshuru se impone un impuesto de 300 $ por cada camión que transita por los puntos de paso de la carretera principal y de 50 $ por las furgonetas de menor tamaño, lo que supone un enorme gravamen ilegal para comerciantes y agricultores, mientras que los tenderos de Rutshuru afirman estar demasiado asustados para mantener sus negocios abiertos por si sufren un saqueo.

“La falta de acción a la hora de detener las masacres y abusos contra el pueblo congoleño es espantosa”, explicaba Martel. “Las Naciones Unidas, el gobierno del Congo, los gobiernos regionales y la comunidad internacional tienen la responsabilidad de detener la catástrofe del Congo de una vez por todas. No deberíamos seguir llamando a esta situación una guerra olvidada. Realidades como la tortura, el control por parte de los rebeldes y el terror absoluto deberían quedar grabados en la mente de todos los políticos y ser un asunto prioritario en sus agendas".

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Conflicto en la R.D. del Congo

Información complementaria

  1. Más de 400.000 personas resultaron desplazadas entre finales de mayo y finales de julio, y otras 54.000 huyeron a Uganda y Ruanda desde el mes de abril, disparando el número total a más de dos millones, la cifra más elevada de desplazados internos en el Congo desde finales del año 2009.
  2. Oxfam trabaja en el campo de refugiados de Kibati, a 7 km al norte de Goma, en el transporte de agua y la promoción de medidas de sanidad pública para una población estimada de 30.000 personas que han huido del recrudecido conflicto en Kivu del Norte. Trabajamos en el área afectada por el conflicto en Mweso, donde ofrecemos reservas de agua y protección a 47.000 personas, y programas de seguridad alimentaria a otras 18.000. En el territorio de Beni, nuestros programas de emergencia sobre seguridad alimentaria, agua, saneamiento y seguridad ayudan a más de 160.000 personas. En Lubero, seguimos desarrollando nuestros programas de abastecimiento de agua, saneamiento y protección que ayudan a 66.000 personas. En Rutshuru, planeamos ofrecer agua y servicios de saneamiento a 40.000 personas, aunque estas acciones se han suspendido temporalmente debido a la situación de inseguridad imperante.
  3. Aunque las cifras reales de muertos son difíciles de confirmar, la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo (MONUSCO) ha informado de la muerte de 98 civiles en 11 aldeas entre los días 9 y 25 de mayo por todo el territorio de Kivu del Norte. Además, en áreas remotas de Kivu del Sur se produjo un incidente en el mes de junio que se saldó con la quema de cabañas y la pérdida de vidas humanas, aunque se desconoce el número exacto de muertos. En los territorios de Shabunda y Kalehe, en Kivu del Sur, y en las regiones vecinas de Masisi y Walikale, en Kivu del Norte, se ha informado del fallecimiento de más de 100 civiles en los últimos meses en relación a crecientes tensiones étnicas entre las comunidades. En julio, se informó de la muerte de personas que se negaron a transportar agua para los rebeldes, lo que se tradujo en nuevos enfrentamientos en la ciudad de Kiwanja.

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  • Anna Ridout en el Reino Unido al +44 (0)7766 443506
  • Marie Cacace en la R.D. del Congo al +243 (0)813878777
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