Los gobiernos se quedan un 90 % por debajo de las necesidades de financiación para la adaptación al cambio climático, advierte Oxfam antes de las negociaciones sobre el clima de Bonn

Publicado: 2nd Junio 2026

Los gobiernos se quedan un 90 % por debajo de los objetivos de financiación destinados para la adaptación y dejan a las personas de las comunidades vulnerables al clima drásticamente desprotegidas para hacer frente a los devastadores efectos del cambio climático, advierte Oxfam antes de las negociaciones sobre el clima de Bonn (8-18 de junio). 

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en  2024, los gobiernos movilizaron 32.000 millones de dólares en financiación pública para la adaptación, lo que supone un déficit de alrededor del 90 % respecto a las necesidades previstas para los países en desarrollo, que oscilan entre 310.000 y 365.000 millones de dólares para 2035. Para cubrir esta brecha, los países ricos tendrían que multiplicar por diez su financiación para la adaptación.  

La financiación climática total de 137.000 millones de dólares alcanzada en 2024 es también solo una fracción de lo que los países necesitan para abandonar los combustibles fósiles.  

Este déficit pone de manifiesto una cruda desigualdad global: quienes menos han contribuido a provocar la crisis climática son los que están sufriendo los daños más graves y los que se están viendo privados de la financiación prometida para ayudarles a hacerle frente. Las personas que viven en el Sur Global, las mujeres, las niñas y los grupos indígenas están soportando de forma abrumadora los costes de la devastación medioambiental. 

Mientras tanto, las empresas y los individuos multimillonarios —en su mayoría con sede en el Norte Global— han visto cómo su riqueza se disparaba.  

Se prevé que los beneficios de las seis mayores empresas de combustibles fósiles alcancen los 94 000 millones de dólares en 2026, lo que seguirá atrayendo a megainversores. Casi el 60 % de las inversiones de los multimillonarios se clasifican en sectores de alto impacto climático, como las empresas mineras o de petróleo y gas. 

«Durante demasiado tiempo, los gobiernos han mimado a una élite multimillonaria cuyas enormes emisiones e inversiones sucias en industrias contaminantes están frenando la acción climática. En Bonn, los líderes deben abordar esta concentración desigual de riqueza y poder. Es hora de hacer que los contaminadores ricos paguen y de canalizar esa riqueza hacia una financiación climática accesible y participativa, de manera que llegue a las comunidades que más la necesitan», afirmó Mariana Paoli, responsable de clima de Oxfam Internacional.  

Una reciente encuesta encargada por Oxfam en siete países reveló que aproximadamente dos tercios (el 68 %) de la población apoya el aumento de los impuestos sobre los beneficios de las grandes empresas petroleras y gasísticas para ayudar a financiar una transición justa hacia las energías renovables.   

Oxfam insta a los gobiernos a:  

  • Reduzcan drásticamente las emisiones de los más ricos y hagan que los contaminadores más ricos paguen, mediante impuestos sobre la riqueza extrema, impuestos sobre los beneficios excesivos de las empresas de combustibles fósiles y un impuesto sobre el capital de carbono para las inversiones en sectores contaminantes.  
  • Eliminen las barreras financieras que bloquean una transición justa mediante la cancelación de la deuda, la eliminación gradual de los subsidios a los combustibles fósiles y la reforma de una arquitectura financiera sistemáticamente sesgada en contra de los países del Sur Global.  
  • Aumenten sustancialmente la financiación climática para apoyar a las comunidades que se encuentran en primera línea de la crisis climática. Esto significa cumplir el objetivo anual de 300.000 millones de dólares acordado en la COP29, lo que incluye triplicar los flujos de financiación destinados específicamente a la adaptación y aumentar sustancialmente los recursos para hacer frente a las pérdidas y los daños.  

Notas para editores

Según la OCDE, en 2024, los países ricos movilizaron un total de 137 000 millones de dólares en financiación climática para apoyar la acción climática en los países de ingresos bajos y medios. De esta cantidad, 102.000 millones de dólares procedieron de la financiación pública, principalmente en forma de préstamos. La financiación pública para la adaptación ascendió a 32.000 millones de dólares.  

El Informe sobre la brecha de adaptación 2025 del PNUMA calcula que el coste de la financiación para la adaptación necesaria en los países de ingresos bajos y medios será de 310.000 millones de dólares al año en 2035, según los costes modelizados. Si se toma como base las necesidades extrapoladas expresadas en las contribuciones determinadas a nivel nacional y los planes nacionales de adaptación, esta cifra asciende a 365.000 millones de dólares al año. 

La investigación de Oxfam revela que se prevé que seis de las mayores empresas de combustibles fósiles (Chevron, Shell, BP, ConocoPhillips, Exxon y TotalEnergies) obtengan 2.967 dólares por segundo en beneficios en 2026. Descarga la nota metodológica. 

Descargue «Saqueo climático: cómo unos pocos poderosos están condenando al mundo al desastre», el resumen ejecutivo y la nota metodológica. El informe también está disponible en español, francés y portugués. 

La encuesta global, realizada por la empresa de estudios de mercado Norstat en abril de 2026, recopiló respuestas de personas de siete países (Reino Unido, Francia, Brasil, Turquía, Australia, Países Bajos y Colombia). La encuesta también reveló que el apoyo a gravar a las empresas petroleras y gasísticas para financiar la transición hacia las energías renovables traspasaba las líneas partidistas. En seis de los países, hubo más personas encuestadas de extrema derecha que apoyaban dicho impuesto que aquellos que se oponían a él.  

Información de contacto

Cass Hebron en Bruselas | cass.hebron@oxfam.org | +32485913688  

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