Bolivia: Cacao que cambia vidas

Manuel produce cacao en su parcela. Foto: Oxfam en Bolivia
Manuel produce cacao en su parcela. Foto: Oxfam en Bolivia

Aunque pocos lo sepan, el cacao tiene alta relevancia en Bolivia. La superficie existente en su forma silvestre alcanza aproximadamente a 12.000 hectáreas, abarcando principalmente los departamentos de Pando y Beni.

Aún así, de esta superficie, apenas el 40% es aprovechado por las familias campesinas e indígenas. El cacao silvestre ha sobrevivido a diversas intervenciones humanas y fenómenos climáticos, como inundaciones e incendios forestales y actualmente toma impulso debido a su potencial económico y debido a la oportunidad de conservación del medio natural amazónico y su aprovechamiento sostenido.

La calidad del cacao de la Amazonía boliviana

No sólo hablamos de potencial productivo, sino de calidad. El cacao silvestre de la Amazonía boliviana es reconocido como uno de los 17 mejores a nivel mundial, de acuerdo a la celebración del “Premio Internacional del Cacao 2015” (ICA por sus siglas en inglés), realizado el 28 de octubre de 2015 en el Salón del Chocolate en París, premio recibido por el Presidente de la APARAB, Don Angel Tapia. 

La Asociación de Productores Agroecológicos de la Región Amazónica de Bolivia (APARAB), es una asociación que actualmente trabaja en el Municipio de Riberalta, del Departamento del Beni en el Norte Amazónico bajo el enfoque de empresa rural para la producción del cacao silvestre amazónico, con sus derivados de pasta y manteca, agrupa a 109 familias de productores.
 
La APARAB busca además el empoderamiento de las mujeres sobre todo a través de un reconocimiento económico del trabajo que realizan al interior de las actividades de producción, transformación y comercialización del cacao. Un hecho ejemplar es que la administración y gerencia del negocio está liderada por una de las pocas mujeres que realiza este tipo de trabajo en la zona y que ha demostrado a todas las productoras pueden superar sus metas y mejorar su vida.

Persisten las amenazas, reduciendo los volúmenes de producción

Sin embargo, las amenazas persisten y están reduciendo los volúmenes de producción. Las causas son diversas y complejas aunque las más evidentes son la presión sobre los bosques: Los cacaotales silvestres, al tratarse de un producto del monte, corren el riesgo de desaparecer debido a la expansión agrícola y ganadera que genera presión sobre los bosques y ocasiona la quema (chaqueo) de estos, para la implementación de cultivos como el arroz, soya y girasol y pasturas para la ganadería.

Otro factor de riesgo es el manejo inadecuado de los cacaotales silvestres, lo que trae como consecuencias el ataque de plagas, y enfermedades que disminuyen el volumen cosechado y afectan a la productividad de la actividad en general, identificándose a esta como una de las principales causas de la variación de la producción anual. La ausencia de prácticas adecuadas de pos-cosecha es otro factor de riesgo, que produce una variabilidad muy grande en la calidad del producto que llega a los mercados.

Por si fuera ya poco, los fenómenos climáticos, sobre todo inundaciones, son factores de riesgo que inciden en la producción del cacao. Asimismo la normativa específica y el ordenamiento comunitario no están orientados a la protección y manejo de cacaotales silvestres, lo que es un factor que incide en su destrucción paulatina.

Existen oportunidades de mercado para el cacao silvestre que llegan a pagar hasta cinco veces más que un cacao convencional. Ecuador es uno de los países que ya están aprovechando estos mercados con su "cacao cilvestre" con denominación de origen muy bien posicionado.

Se remarca que Bolivia es uno de los pocos países que cuenta con el "cacao cilvestre" como un valioso recurso genético, cuyo aprovechamiento bajo una estrategia articulada, puede ayudar a contar con un "cacao diferenciado" que conquiste y se posicione en los mercados más exigentes del mundo, aportando de esta manera al desarrollo del sector cacaotero nacional en general.

Oxfam apuesta por el desarrollo del norte amazónico

Oxfam en Bolivia apuesta por el desarrollo del norte amazónico, sobre todo en la zona de cacao silvestre dentro los municipios de Riberalta, Guayanamerín y Gonzalo Moreno, donde por el momento el entorno industrial es bastante débil y poco favorable. No existen empresas con las que se pueda lograr consorcios, convenios, afiliaciones con el entorno, de manera que puedan beneficiar a la planta en la reducción de ciertos costos, además de tener a la mano servicios y proveedores. A pesar de estos desafíos, se tiene previsto la mejora de los accesos dentro los municipios mencionados, lo que facilitaría el acceso a la planta y los procesos de comercialización. 

El trabajo de Oxfam y sus aliados está orientado a mejorar la rentabilidad de la empresa a través de la diversificación de su producción para que mediante la identificación de nuevos mercados y la optimización de los procesos, puedan ampliar los niveles de producción y consecuentemente el nivel de ingresos. De esta manera, la APARAB se irá en el mercado e incentivará más aún la participación activa de sus asociados.