Los directores generales de las mayores empresas del mundo disfrutaron de un aumento salarial del 11% en términos reales el año pasado, mientras que el salario real de la persona trabajadora promedio solo aumentó un 0.5 %, según revela un nuevo análisis de la CSI y Oxfam, publicado a vísperas del Día Internacional de los Trabajadores (1 de mayo).