Los países bajo programas de austeridad del Fondo Monetario Internacional (FMI) también son, en promedio, aproximadamente el doble de vulnerables a las repercusiones económicas de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán y al agravamiento de la crisis climática. Así lo revela un nuevo análisis de Oxfam publicado antes de las Reuniones Anuales del Banco Mundial y del FMI en Bangkok, Tailandia.
Más de 260 millones de personas adicionales podrían verse sumidas en la pobreza extrema en 2022 como consecuencia de la COVID-19, el aumento de las desigualdades a nivel global y el incremento desorbitado de los precios de los alimentos, todo ello exacerbado por la guerra en Ucrania, según denuncia Oxfam en un informe publicado hoy.
Los países ricos deben abrir la puerta a la producción masiva de vacunas más baratas contra la COVID-19, para proteger a todas las personas del mundo y evitar una catástrofe económica que, según las previsiones más pesimistas, podría acarrear pérdidas de hasta 9 billones de dólares, afirma Oxfam hoy.