El Niño y el cambio climático: acabemos con el hambre

"La cosecha este año ha ido mal. Solamente conseguimos recoger 4 sacos de maíz que hemos ido racionando durante 3 meses. A día de hoy ya no nos queda nada." Jenipher Nkotima, Malawi.
"La cosecha este año ha sido muy escasa. Solamente conseguimos recoger 4 sacos de maíz que hemos ido racionando durante 3 meses. A día de hoy ya no nos queda nada, no tenemos comida." Jenipher Nkotima, Malawi.

Este año el fenómeno cíclico de El Niño ha sido uno de los más potentes jamás registrados. Sus efectos, unidos a los del cambio climático, pondrán a 60 millones de personas en riesgo de padecer hambre. Pide a los líderes mundiales que proporcionen fondos urgentemente necesarios para salvar vidas ahora y en el futuro.

Ya hace tiempo que llevamos advirtiendo acerca de los efectos de este "súper" El Niño, que asoló medio mundo a mediados de 2016. Este fenómeno, agravado por el cambio climático, está provocando sequías e inundaciones, y poniendo a más de 60 millones de personas del Cuerno de África, sur de África, América Central, Asia, Caribe y Pacífico en riesgo de padecer hambre, escasez de agua o enfermedades.

Se necesitan fondos urgentemente para proporcionar ayuda de emergencia a aquellas personas que ya están sufriendo las consecuencias de este "súper" El Niño y para ayudar a las comunidades más vulnerables a desarrollar su resiliencia frente a los cambios que se producirán a largo plazo en el clima.

Esto es lo que ocurre cuando el dinero llega demasiado tarde.

  • En Etiopía 9,7 millones de personas padecen inseguridad alimentaria y precisan ayuda internacional.
     
  • Millones de personas más padecen inseguridad alimentaria en otras zonas de la región del Cuerno de África y África oriental. La situación es especialmente preocupante en algunas áreas de Sudán y el norte de Somalia.
     
  • En el sur de África, comunidades enteras se enfrentan a un período de escasez de alimentos más largo de lo habitual, ya que las próxima temporada de cosechas no será hasta marzo de 2017.  Se calcula que 41 millones de personas de zonas rurales se han visto afectadas por esta sequía y 28 millones requieren de ayuda de emergencia inmediata.
     
  • Las comunidades del "corredor seco" centroamericano de Guatemala, Nicaragua, Honduras y el Salvador se enfrentan a una de las peores sequías en décadas. En total, más de 3,5 millones de personas necesitan ayuda
     
  • En Haití, el país más afectado de Latinoamérica y Caribe, 1,5 millones de personas tenían ya dificultades para acceder a alimentos debido a la sequía antes de que el huracán Matthew azotara el país en octubre de 2016 y destruyera los cultivos que tanto se necesitaban.
     
  • En la región del Pacífico hay millones de personas que aún no se han podido recuperar de los efectos de este súper "El Niño". En Vietnam, un tercio del país se vio afectado por la sequía y la paulatina entrada de agua salada en las tierras a mediados de 2015. 2 millones de personas se quedaron sin acceso a agua potable.

Oxfam trabaja en 22 países de todo el mundo para ayudar a las personas a hacer frente a los efectos de los fenómenos meteorológicos extremos, las sequías y la pérdida de cosechas. Sin embargo, la situación de muchas de ellas es terriblemente adversa.

La amenaza de "La Niña"

En la cumbre de París del pasado diciembre pedimos a los Gobiernos que incrementaran sus compromisos económicos para ayudar a los países más vulnerables a afrontar situaciones como esta. Pero, a pesar de haberse comprometido a hacerlo, no establecieron objetivos suficientes. La crisis alimentaria es una muestra clara de lo que ocurre cuando no se invierte dinero suficiente en ayudar a las comunidades a adaptarse a los efectos del cambio climático, y facilitar que puedan cultivar y comprar alimentos suficientes en un planeta proceso de calentamiento.

Aunque no sabemos a ciencia cierta si a esta situación le va a seguir el fenómeno de La Niña,  las predicciones en algunas áreas son desalentadoras. Millones de personas que ya de por sí viven en una situación de gran vulnerabilidad podrían verse gravemente afectadas.

Partes de Etiopía, Kenya y Somalia podrían tener una falta de lluvias durante el periodo en que más se necesitan y afectaría directamente a la próxima cosecha. En otras áreas podríamos ver lluvias torrenciales que inundarían campos, destruirían cultivos y provocarían brotes de enfermedades transmitidas por el agua como el cólera.  

Actúa ahora

Los líderes mundiales pueden evitar tanto que esta grave crisis alimentaria quede fuera de control como que esto vuelva a ocurrir en un futuro.
Firma la petición e insta a los Gobiernos a: 

  • Proporcionar urgentemente los fondos necesarios a aquellos países que se enfrentan a una crisis humanitaria inminente.
     
  • Establecer objetivos claros y ambiciosos para incrementar la financiación para la adaptación a los efectos del cambio climático en la cumbre de las Naciones Unidas sobre cambio climático que tendrá lugar en Marruecos el próximo mes de noviembre.