La respuesta global a la pandemia de COVID-19 apenas incluye medidas contra la violencia de género

Publicado: 25th Noviembre 2021

 

Un nuevo informe de Oxfam revela que se ha producido un incremento innegable de la violencia de género en el mundo durante la pandemia de COVID-19, sin que un gran número de Gobiernos y donantes esté haciendo lo suficiente por abordarla. 

El informe La pandemia ignorada: la doble crisis de la violencia de género y la COVID-19 expone el número de llamadas realizadas por supervivientes de violencia doméstica a líneas telefónicas de ayuda en diez países durante los primeros meses de confinamiento. Los datos revelan un incremento de las llamadas de entre el 25 % y el 111 %: Argentina (25 %), Colombia (79 %), Túnez (43 %), China (50 %), Somalia (50 %), Sudáfrica (69 %), Reino Unido (25 %), Chipre (39 %), Italia (73 %), con Malasia en cabeza, donde las llamadas se dispararon en más del 111 %.

En muchos hogares, el coronavirus desencadenó la "tormenta perfecta" de ansiedad social y personal, estrés, presión económica, aislamiento social (incluido el aislamiento con una pareja o familiar abusivo), y un mayor consumo de alcohol y drogas, provocando un aumento de los casos de violencia doméstica.

Al mismo tiempo, según la Comisión Nacional de la Mujer, India registró un incremento de los casos de violencia doméstica del 250 %. Las asesoras y asesoras en materia de violencia doméstica en este país afirmaban no poder acceder a mujeres y niñas gravemente heridas o con pensamientos suicidas, ni a aquellas cuyas parejas controlan su acceso al teléfono.

El informe pone de manifiesto el hecho de que muy pocos países han actuado con la seriedad suficiente para abordar la pandemia de violencia de género. Ya antes de que los casos de violencia de género se dispararan por la pandemia, más de 245 millones de niñas y mujeres experimentaron violencia física y/o sexual a manos de su pareja solo en 2018; una cifra que supera el número total de casos registrados de coronavirus en todo el mundo: 199 millones entre octubre de 2020 y octubre de 2021. 

"Es inadmisible que millones de mujeres y niñas y personas LGBTQIA+ tengan que vivir esta doble pandemia de violencia y COVID-19. La violencia de género ha ocasionado lesiones, trastornos emocionales y una mayor pobreza y sufrimiento, lo que es absolutamente injustificable y evitable. La pandemia ha expuesto el fracaso sistemático de Gobiernos de todo el mundo a la hora de proteger a las mujeres, las niñas y las personas LGBTQIA+ de la violencia perpetrada contra ellas por razones de género, simplemente por ser quienes son", afirma Gabriela Bucher, directora ejecutiva de Oxfam Internacional.

Las organizaciones de defensa de los derechos de las mujeres, cuya misión es prestar apoyo a las mujeres, las niñas y las personas LGBTQIA+ que se enfrentan a la violencia, tenían más probabilidades de haber sufrido recortes presupuestarios justo cuando más necesario resultaba su trabajo. En una encuesta realizada por Oxfam y publicada el pasado mes de junio, más de 200 organizaciones de defensa de los derechos de las mujeres de 38 países indicaron que su financiación y su acceso a espacios de toma de decisiones se había visto reducido. El 33 % había tenido que despedir a entre uno y diez miembros de su personal, y el 9 % se había visto obligado a cesar sus actividades.  

A pesar de que 146 Estados miembros de las Naciones Unidas han declarado oficialmente su apoyo a medidas contra la violencia de género en el marco de sus planes de respuesta y recuperación ante la COVID-19, solo un reducido grupo de ellos lo ha llevado a la práctica. Únicamente el 0,0002 % de los 26,7 billones de dólares que los Gobiernos y donantes habían movilizado en 2020 para la respuesta ante la pandemia se ha destinado a la lucha contra la violencia de género. 

"La pandemia ha agravado la histórica discriminación por razones de género, lo que ha incrementado la vulnerabilidad de las mujeres, las niñas y las personas LGBTQIA+ a la violencia y el abuso. Si los Gobiernos no aplican activamente estrategias sólidas debidamente financiadas para abordar esta crisis, podrían revertirse los logros conseguidos durante los últimos 30 años en materia de empoderamiento de las mujeres. Debemos evitarlo, y el momento de actuar es ahora", añade Gabriela Bucher.

No obstante, ciertos Gobiernos se han esforzado por responder a la crisis de violencia de género. Por ejemplo, en Indonesia y Nueva Zelanda se han introducido protocolos nacionales y se ha clasificado como personal esencial a los proveedores de servicios que abordan la violencia de género. En Sudáfrica se han tomado medidas para reforzar las vías de denuncia de casos de violencia de género.  

La campaña de los 16 días de activismo contra la violencia de género que se inicia hoy y que se desarrollará hasta el 10 de diciembre sirve de oportunidad para que Gobiernos, donantes y activistas reflexionen sobre las desigualdades emergentes que exponen a las mujeres y las niñas a un mayor riesgo de experimentar violencia, y los aborden urgentemente. La pandemia de COVID-19 ha demostrado que, cuando los Gobiernos se ven forzados a pasar a la acción, son capaces de adoptar medidas extraordinarias para proteger a su ciudadanía y responder a crisis letales. Se requieren más medidas para abordar la violencia de género.

Oxfam recomienda que los Gobiernos y los Estados garanticen una respuesta más coordinada, integral y multisectorial ante la violencia de género, que permita que las personas supervivientes tengan acceso a unos servicios efectivos y de calidad. Los Gobiernos y los donantes deben destinar más fondos a organizaciones de defensa de los derechos de las mujeres y movimientos feministas que se esfuerzan por poner fin a la violencia de género y apoyar a las personas supervivientes. A su vez, también debe destinarse una mayor financiación que permita una mejor recopilación y análisis de estadísticas nacionales desglosadas por género para fundamentar intervenciones basadas en datos empíricos con el objetivo de acabar con la violencia de género.

"Mientras nos reunimos globalmente para celebrar el 30 aniversario de los 16 días de activismo contra la violencia de género, existe una urgente necesidad de que todos los países adopten un enfoque con una verdadera perspectiva de género en el marco de la respuesta y recuperación ante la COVID-19. Los Gobiernos y los donantes deben cumplir con sus compromisos con el fin de promover la igualdad de género, garantizando una inversión adecuada en todos los ámbitos relevantes para acabar con la violencia de género. Solo así podremos aspirar a un futuro más justo y seguro donde todas las personas puedan vivir libres de cualquier tipo de discriminación", afirma Gabriela Bucher. 
 

Notas para editores

Los 16 días de activismo contra la violencia de género son un evento internacional que se celebra anualmente durante 16 días entre el 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, y el 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos. El evento de este año marca el 30 aniversario de su primera celebración en 1991. Se trata de una plataforma que utilizan globalmente organizaciones y activistas para instar a la prevención y eliminación de la violencia contra las mujeres y las niñas. 

Los datos relacionados con las líneas de atención telefónica para personas que se enfrentan a la violencia doméstica y de género en diez países de renta baja, media y alta durante la primera oleada de la pandemia de COVID-19 provienen de distintos informes de las Naciones Unidas y ONG nacionales e internacionales, así como de fuentes gubernamentales. El incremento del volumen de llamadas se presenta como un rango entre los valores porcentuales más bajos y más elevados de los distintos países. 


Aquí puede leer el informe

 

Información de contacto

Florence Ogola, en Nairobi | florence.ogola@oxfam.org |+254 733770522 

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