Por qué los derechos a la tierra de las comunidades y los pueblos indígenas son importantes para todas las personas

La comunidad indígena shipibo de Santa Clara de Uchunya, en la Amazonía peruana, se enfrenta a la invasión de sus tierras ancestrales por parte de las empresas comercializadoras  de aceite de palma. Foto: Diego Pérez/Oxfam

La comunidad indígena shipibo de Santa Clara de Uchunya, en la Amazonía peruana, se enfrenta a la invasión de sus tierras ancestrales por parte de las empresas comercializadoras de aceite de palma. Foto: Diego Pérez/Oxfam

“Las comunidades de todo el mundo dependen de sus tierras ancestrales para alimentar a sus familias. Pero, además, sus tierras también alimentan al mundo.”

Joan Carling
Miembro del Consejo Asesor de Land Rights Now

Cerca de 2.500 millones de personas dependen de la tierra y los recursos naturales de propiedad comunal o que se gestionan o utilizan de forma colectiva y que suponen más del 50% de la tierra del planeta.

Sin embargo, los pueblos indígenas y las comunidades locales, que han protegido estas tierras durante siglos, poseen legalmente solo una quinta parte.

Esta brecha representa al menos 5 mil millones de hectáreas de tierras desprotegidas vulnerables a la expropiación o al acaparamiento por parte de gobiernos y grandes corporaciones. En África, el 90% de las tierras rurales no están documentadas.

Asegurar los derechos colectivos de la tierra beneficia a todo el planeta

Existen cada vez más evidencias que demuestran la importancia de la tenencia legal de tierras por parte de las comunidades rurales e indígenas a la hora de preservar la diversidad cultural y combatir el hambre y la pobreza, la inestabilidad política y el cambio climático. El hecho de no reconocer los derechos comunitarios sobre la tierra no solo socava los derechos humanos de la población local, también amenaza la capacidad de la humanidad para lograr la seguridad alimentaria y luchar contra el cambio climático.

El 70% de los alimentos del mundo son producidos por agricultures a pequeña escala, muchos de los cuales dependen de los recursos naturales que comparten. Asegurar los derechos sobre la tierra ayuda a las comunidades a administrar sus tierras de manera más sostenible, a acceder a créditos, a diversificar actividades e invertir. Puede aumentar la productividad de los agricultores en un 60 por ciento y duplicar los ingresos familiares. Esta es una estrategia clave para incrementar la producción mundial de alimentos a medida que la población continúa creciendo.

Los recursos naturales colectivos que gestionan las poblaciones indígenas y las comunidades locales son focos de gran biodiversidad.  Estas zonas mantienen el equilibrio ecológico de nuestro planeta y ayudan a regular el clima, que permite la producción mundial de alimentos. Las investigaciones muestran que sus tierras almacenan enormes cantidades de carbono -al menos 300 mil millones de megatones- y que asegurando sus derechos contribuimos a que haya menores tasas de deforestación.

Preservar y garantizar el derecho de las mujeres sobre la tierra es muy importante, ya que son las que tienen un papel crucial en garantizar la seguridad alimentaria local y gestionar los recursos comunitarios. La FAO estima que si cerramos la brecha de género en la agricultura, la producción podría aumentar en un 20-30%. Las investigaciones muestran que cuantos más derechos tienen las mujeres sobre la tierra mejores resultados se consiguen en materia de salud y nutrición en las comunidades.

Los productores de alimentos a pequeña escala no solo cultivan la mayoría de los alimentos del mundo, sino que también protegen y mantienen diversas culturas gastronómicas y paisajes. Asegurar el derecho a la tierra es clave para preservar los diversos sistemas alimentarios locales donde el consumo está menos mercantilizado y se valoran el conocimiento y las prácticas alimentarias tradicionales. Los pueblos indígenas y las comunidades locales conservan el 80% de la biodiversidad del mundo.

Janeth Pareja Ortiz (Ipuana community) is a defender of human, territorial and environmental rights.

Janeth Pareja Ortiz del clan Ipuana es defensora de derechos humanos, territoriales y ambientales.

Vivía cerca del arroyo Aguas Blancas, que era su principal fuente de vida, hasta que la compañía minera comenzó a vertir residuos contaminantes y luego a desviarlo hasta dejar el arroyo totalmente seco.

Durante los últimos años denunció esta práctica a las autoridades y comenzó a recibir amenazas de muerte hasta que tuvo que huir.

Janeth, que forma parte de la organización Fuerza Mujeres de Wayuu, recorre hoy en día las comunidades con escolta armada y coche blindado para continuar defendiendo su territorio. 

Súmate al movimiento Derechos a la Tierra Ya

En todo el mundo, está creciendo un poderoso movimiento que lucha por garantizar los derechos sobre la tierra. De Myanmar a Guatemala, de Australia a Uganda, los Pueblos Indígenas y las comunidades locales se están movilizando para pedir el reconocimiento de sus derechos.

Podemos apoyarles y unirnos a su lucha. Como parte del movimiento global Land Rights Now, pedimos a los gobiernos y a las grandes empresas que pongan fin inmediatamente a los acaparamientos de tierras y respeten los derechos sobre la tierra como una forma de garantizar la seguridad alimentaria a largo plazo y preservar la biodiversidad y la cultura. Ellos no pueden permitirse perder esta lucha, y nosotros tampoco.

Land Rights Now logo

Derechos a la Tierra Ya moviliza y congrega ciudadanos activos, medios de comunicación, comunidades y organizaciones a nivel mundial para promover y asegurar los derechos a la tierra de los Pueblos Indígenas y las comunidades locales. Nuestro objetivo es asegurar dichos derechos en todo lugar. Nuestra meta es, para el 2020, duplicar el área global de tierra legalmente reconocida como patrimonio de los habitantes indígenas y las comunidades locales.