Tabla de puntuación de supermercados

¿Es el sufrimiento humano uno de los ingredientes de los alimentos que compras en el supermercado?

El año pasado analizamos las políticas y prácticas de los principales supermercados de Europa y Estados Unidos para ver si protegían o ignoraban los derechos de las personas que producen los alimentos que consumimos.

Lo que descubrimos fue indignante: ni uno solo de los supermercados contaba con políticas suficientes para garantizar los derechos humanos básicos de las miles de personas gracias a las cuales los alimentos llegan a las tiendas y, de ahí, a nuestra mesa. Algunas trabajan todo el día produciendo alimentos y, sin embargo, pasan hambre en casa.

Tuiteaste, enviaste un correo electrónico y tomaste medidas en la tienda. Y en el año desde que desafiamos por primera vez a los supermercados, algunos (como la subsidiaria holandesa de Ahold Delhaize, Albert Heijn, Aldi South, Jumbo, Morrisons, Rewe y Tesco), se comprometieron a implementar políticas que garanticen  un trato justo hacia  las mujeres y los hombres que trabajan en sus cadenas de suministro.

El activismo funciona

Aunque aún queda mucho por hacer para acabar con el sufrimiento humano que se oculta tras el precio de los alimentos que encontramos en los supermercados, el activismo funciona.

En general, mientras que algunos están mejor que otros, todos los supermercados carecen de políticas suficientes para proteger adecuadamente a las personas que producen nuestros alimentos. Ningún supermercado hace ni el 40% de lo que les pide el índice de referencia Oxfam.

Con unos salarios justos, igualdad y unas condiciones laborales dignas, las mujeres y los hombres pueden conseguir escapar de la pobreza de una vez por todas.

Comprueba cómo ha mejorado tu supermercado en la tabla de puntuación: