Oxfam alerta de que el Gobierno de Israel sigue bloqueando la respuesta humanitaria pese a la exigencia de la CIJ en el juicio por genocidio

Publicado: 18th Marzo 2024

La comunidad internacional recurre a rutas marítimas y lanzamientos aéreos en vez de cuestionar a Israel por obstaculizar sistemáticamente el libre acceso de la ayuda

Las autoridades israelíes han rechazado el contenido de un almacén lleno de material de ayuda internacional que incluye oxígeno, incubadoras y equipos de agua y saneamiento de Oxfam. Ese material se acumula en estos momentos en Al Arish, a tan solo 40 km de la frontera con Gaza, donde se encuentran 2,3 millones de personas en situación desesperada.

La ayuda procede de numerosas organizaciones humanitarias de todo el mundo y ha sido rechazada durante semanas y meses como resultado de un régimen de aprobación, examen e inspección impredecible y caótico, controlado, en última instancia, por las autoridades israelíes. Oxfam señala que los motivos de ese rechazo no están claros.

En un nuevo informe publicado hoy, Oxfam afirma que esta situación es tan solo un ejemplo de cómo Israel ha convertido la respuesta humanitaria global en algo tan peligroso y disfuncional que a las organizaciones de ayuda les resulta imposible trabajar al ritmo y la magnitud necesarios para salvar vidas, pese a haber redoblado sus esfuerzos.

Oxfam indica que el Gobierno de Israel es el responsable último del fracaso de la respuesta internacional a la crisis de Gaza. Está incumpliendo sus responsabilidades legales con las personas cuyo territorio ocupa y desobedeciendo una de las principales medidas exigidas por la Corte Internacional de Justicia: aumentar la ayuda humanitaria ante el riesgo de genocidio en Gaza.

"Las autoridades israelíes no solo no facilitan los esfuerzos de ayuda internacional, sino que los están obstaculizando activamente. En Oxfam creemos que Israel no está adoptando todas las medidas a su alcance para impedir el genocidio."

Sally Abi Khalil, directora regional de Oxfam en Oriente Próximo y Norte de África
Oxfam

Oxfam cree que, a menos que Israel actúe inmediatamente para poner fin a dichas infracciones, las enfermedades y el hambre provocarán muertes masivas de personas que viven en Gaza, muy por encima de las 31 000 víctimas civiles del conflicto armado.

"La orden de la Corte Internacional de Justicia debería haber llevado a los líderes israelíes a cambiar el rumbo, pero lo cierto es que las condiciones en Gaza han empeorado", ha afirmado Sally Abi Khalil, directora regional de Oxfam en Oriente Próximo y Norte de África. "El hecho de que otros Gobiernos no hayan cuestionado a Israel con la contundencia suficiente y hayan optado por métodos menos eficaces como lanzamientos desde el aire y corredores marítimos es una clara señal de alarma que indica que Israel sigue negándose a implementar vías más adecuadas para prestar más ayuda".

"Las autoridades israelíes no solo no facilitan los esfuerzos de ayuda internacional, sino que los están obstaculizando activamente. En Oxfam creemos que Israel no está adoptando todas las medidas a su alcance para impedir el genocidio", ha añadido Khalil.

El informe de Oxfam "Inflicting Unprecedented Suffering and Destruction" (Infligir sufrimiento y destrucción sin precedentes) expone siete maneras cruciales mediante las que Israel está impidiendo activamente el suministro de ayuda internacional en Gaza y castigando a todas las personas que viven allí al privarlas deliberadamente de la vida y la seguridad.

El informe señala que las autoridades israelíes:

  • Solo permiten la entrada de ayuda en Gaza a través de dos pasos –Rafah y Kerem Abu Salem/Shalom– a pesar de tener todo el control para abrir más, creando así cuellos de botella para la ayuda y el comercio;
  • Están a cargo de un sistema de inspección deficiente e insuficiente que paraliza la ayuda, sujeto a unos procedimientos burocráticos onerosos, repetitivos e impredecibles que están contribuyendo a que los camiones se vean atrapados en enormes colas durante una media de 20 días.
  • Rechazan rutinaria y arbitrariamente artículos de ayuda por tener un “doble uso” (militar), prohibiendo completamente combustibles y generadores junto con otros elementos de vital importancia para una respuesta humanitaria significativa, como equipos de protección y kits de comunicaciones. Mucha de la ayuda rechazada pasa por un complejo sistema de "aprobación previa" o acaba retenida, en un limbo, en el almacén de Al Arish en Egipto;
  • Han regulado estrictamente las misiones humanitarias, cercando la mayor parte del norte de Gaza y restringiendo el acceso de las trabajadoras y los trabajadores humanitarios no solo a Gaza, sino también a Israel y Cisjordania, incluida Jerusalén Oriental.

"En el último mes se ha producido un aumento alarmante de casos de desnutrición entre las niñas y niños y, aun así, el equipo apenas puede encontrar unas cuantas hortalizas para alimentar a las personas que viven en 45 refugios. Las privaciones de la ayuda, indiscutibles, intencionadas y causadas por el hombre, siguen frustrando cualquier operación humanitaria, incluidas las nuestras".

Celine Maayeh, del equipo de Incidencia e Investigación de una de las organizaciones socias de Oxfam en Gaza, Juzoor
Juzoor for Health and Social Development

Israel ha autorizado el acceso de 15 413 camiones en Gaza en los últimos 157 días de conflicto armado. Oxfam afirma que la población de Gaza necesitaba una respuesta cinco veces mayor solo para cubrir sus necesidades básicas. En febrero, Israel autorizó el paso de 2874 camiones, un 44 % menos que el mes anterior.

Israel también está mermando la ayuda internacional con su agresión militar permanente en el interior de Gaza, sin precedentes en cuanto a su intensidad, brutalidad y alcance –y que los propios líderes israelíes han calificado de "sitio total"–. Como destaca Oxfam:

  • La agresión de Israel ha atrapado al propio personal humanitario de Gaza y a las organizaciones socias de las agencias internacionales en un entorno "prácticamente inhabitable" de desplazamientos y privaciones, donde el 75 % de los residuos sólidos se arrojan ahora a vertederos improvisados, donde el 97 % de las aguas subterráneas han dejado de ser aptas para el consumo humano, y el Estado israelí está utilizando el hambre como arma de guerra.
  • Israel ha conseguido que no haya ningún lugar seguro en Gaza. Los desplazamientos forzados, y a menudo múltiples, de prácticamente toda la población, hacen inviable una distribución de ayuda humanitaria respetando los principios básicos de ésta y también afecta a la capacidad de las organizaciones y agencias de contribuir a restaurar los servicios públicos esenciales a gran escala.
  • Dirigen sus ataques desproporcionados e indiscriminados a la población civil y al personal y activos humanitarios como centrales solares, hídricas, energéticas y de saneamiento, instalaciones de las Naciones Unidas, hospitales, carreteras y convoyes de ayuda y almacenes, incluso cuando se supone que son activos "excluidos del conflicto", después de que se hayan compartido sus coordenadas para fines de protección.

"El Estado de Israel ha propiciado un caldo de cultivo para el colapso humanitario y el único que puede arreglarlo es el Estado de Israel", afirma Khalil.

Celine Maayeh, del equipo de Incidencia e Investigación de una de las organizaciones socias de Oxfam en Gaza, Juzoor for Health and Social Development, ha afirmado:

"Juzoor se ha visto desbordada por el apoyo recibido de todo el mundo, pero estamos muy frustrados por nuestra impotencia e incapacidad para hacer llegar ayuda suficiente a Gaza. Durante las primeras semanas fuimos capaces de comprar todo lo que caía en nuestras manos en los mercados locales, pero ahora no hay prácticamente nada: ni recursos ni suministros. En el norte, la situación es más que desesperada. En el último mes se ha producido un aumento alarmante de casos de desnutrición entre las niñas y niños y, aun así, el equipo apenas puede encontrar unas cuantas hortalizas para alimentar a las personas que viven en 45 refugios. Las privaciones de la ayuda, indiscutibles, intencionadas y causadas por el hombre, siguen frustrando cualquier operación humanitaria, incluidas las nuestras".

Oxfam insta a un alto el fuego inmediato e incondicional para acabar con la muerte y el sufrimiento porque las medidas destinadas a proteger o proporcionar ayuda a la población civil no están funcionando. Los grupos palestinos armados deben liberar a las personas civiles que tienen secuestradas. Se debe permitir que las personas desplazadas vuelvan a sus hogares de forma segura.

Los demás Estados están obligados a adoptar todas las medidas diplomáticas, económicas y políticas necesarias para evitar un genocidio en Gaza, así como para propiciar el aumento de la ayuda e impedir que las personas palestinas puedan verse obligadas a desplazarse fuera de Gaza. Los Estados deben dejar de vender armas y cesar otras formas de asistencia para la seguridad que facilitarían el riesgo de genocidio y crímenes de guerra, así como crímenes contra la humanidad por parte de Israel en Gaza.

Oxfam afirma que los 16 años de bloqueo ilegal por parte de Israel ya habían dejado a Gaza en condiciones de debilidad. "La comunidad internacional ha dado la espalda tanto al pueblo palestino como al israelí al ignorar las causas fundamentales de este conflicto de varias décadas", ha declarado Khalil. "Está muy claro que la fuerza militar no resolverá esta situación, sino que avivará la espiral de violencia".

"Israel debe levantar el bloqueo total de Gaza y la ocupación beligerante del territorio palestino y hacemos un llamamiento a todas las partes para que –de una vez por todas– trabajen en pos de una paz justa y duradera entre las personas palestinas e israelíes basada en el derecho internacional", concluye.

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