Respuesta de Oxfam al COVID-19

Students of the Primary Complex School in Gondokoro island, South Sudan, attend an awareness event organised by Oxfam to prevent cholera and inform about good hygienic practices.

En un contexto marcado por la constante propagación del brote del nuevo tipo de coronavirus COVID-19, desde Oxfam nos preocupa el impacto que esto pudiera tener en las comunidades más vulnerables en los países más pobres del mundo.

Gracias a nuestra amplia experiencia con brotes de enfermedades en el pasado, estamos preparados para responder ante esta situación. A su vez, estamos aplicando medidas para proteger la salud y la seguridad de nuestro personal.

¿Qué es el COVID-19?

Los coronavirus son una amplia familia de virus que causan enfermedades que van desde el resfriado común a otras más graves, como el síndrome respiratorio agudo grave (SARS-CoV). El COVID-19 es una cepa nueva que nunca se había detectado en humanos. Aunque aún se desconoce cuál ha sido la principal fuente del brote, si tenemos en cuenta las experiencias anteriores de coronavirus, es muy probable que el virus se haya transmitido de los animales a los humanos.

Los síntomas del COVID-19 son muy similares a los del resfriado común o la gripe, por ejemplo, fiebre, tos, irritación de garganta y/o letargo. Algunas personas desarrollan síntomas más graves, como disnea o dificultades respiratorias. En los casos más graves, la infección puede provocar neumonía, síndromes respiratorios agudos, fallo renal o incluso la muerte. 

Se cree que el COVID-19 se transmite por el contacto directo entre personas (a través del aire, al toser y estornudar, o al mantener contacto directo con una persona infectada, como al tocar o estrechar la mano) o al tocar una superficie u objeto que tenga el virus y luego tocarnos la boca, la nariz o los ojos antes de lavarnos las manos. Aún se desconoce durante cuánto tiempo puede sobrevivir el virus en distintas superficies.

No existe un tratamiento específico para la enfermedad causada por este nuevo tipo de coronavirus. Sin embargo, muchos de los síntomas pueden ser tratados y, por lo tanto, el tratamiento dependerá del cuadro clínico de la persona infectada. Análisis recientes demuestran que entre el 97 y el 98% de las personas infectadas con el COVID-19 sobreviven a la enfermedad, y que el 80% no presenta síntomas graves.

¿Cómo reducir el riesgo de infección?

Independientemente de cuál sea nuestra situación, todas y todos podemos minimizar riesgos manteniendo los siguientes hábitos de higiene:

  • Lavarnos las manos con agua y jabón o con un desinfectante de manos de forma regular;
  • Toser y estornudar sobre pañuelos desechables o sobre el codo flexionado;
  • Evitar tocarnos la cara, especialmente los ojos, la nariz y la boca;
  • Lavar los alimentos antes de consumirlos y evitar ingerir alimentos crudos o sin cocinar;
  • Evitar el transporte público si se tienen síntomas de gripe.

 

¿Cómo está respondiendo Oxfam?

En Oxfam tenemos amplia experiencia en salud pública y nuestros planes de preparación para el COVID-19 se basan en lo aprendido de anteriores brotes de enfermedades, incluyendo el zika y el ébola. Estamos ayudando a nuestros equipos de programa en más de 65 países a responder operativamente de la mejor manera posible ante el COVID-19, en el marco del apoyo que proporcionamos a millones de personas.

Estamos ayudando a la población a minimizar el riesgo de infección ofreciendo información detallada en los idiomas locales. Nuestros equipos están intensificando el suministro de jabón y la prestación de servicios de saneamiento como instalaciones para el lavado de manos o agua potable, especialmente para personas en entornos de alto riesgo como campamentos para personas refugiadas o zonas urbanas densamente pobladas.

¿Cómo protegemos la salud y la seguridad de nuestro personal?

En Oxfam aplicamos un protocolo detallado para preservar la salud del personal de cara al COVID-19 y hemos compartido con todo nuestro personal procedimientos de mejores prácticas para la aplicación de medidas de higiene y de gestión de infecciones, lo que incluye restricciones de viaje, asesoramiento sobre cómo aislarse y planes de contingencia en el caso de que tengan que cerrarse oficinas.

Esperamos minimizar posibles interrupciones en nuestros programas, ya que suelen estar dirigidos, gestionados y ejecutados por personal nacional. A su vez, contamos con reservas y adquirimos nuestros bienes y servicios localmente siempre que resulta posible. No obstante, tenemos previsto que nuestras operaciones vayan a verse afectadas de una manera gradual.

Nuestra preocupación por las personas más vulnerables

En Oxfam nos preocupa seriamente la propagación del COVID-19 a países más pobres con frágiles sistemas públicos de salud y poblaciones que ya se enfrentan a múltiples amenazas para proteger su salud y sus medios de vida. También nos preocupa que la enfermedad sea incluso más devastadora si golpea campamentos para personas refugiadas y otros lugares en los que sus habitantes ya tienen problemas para acceder a servicios de salud y alimentos.

Es probable que las mujeres vayan a ser las principales afectadas, ya que representan el 70% del personal sanitario a nivel mundial, quien se enfrenta a un mayor riesgo de infección. Además, son también ellas quienes asumen la mayor parte del trabajo de cuidados no remunerado (que se prevé que aumente drásticamente), ya sea cuidando de familiares enfermos o de menores por el cierre de las escuelas.

Es fundamental que la comunidad internacional proporcione apoyo a los países más pobres ahora para que puedan prepararse para abordar la crisis de la mejor manera posible.

Ante una pandemia mundial, no importa de dónde vengamos, qué idioma hablemos, ni cuál sea nuestro contexto cultural. El COVID-19 nos recuerda que todas las personas merecemos un trato justo y equitativo y los mismos derechos fundamentales.

Ayuda a Oxfam a salvar vidas

Oxfam está preparada para responder cuando hay una emergencia. Trabajamos con nuestras organizaciones socias en el terreno para salvar vidas y reducir futuros riesgos. Con tu apoyo, ayudamos a garantizar que las personas que lo han perdido todo puedan acceder a ayuda de emergencia.